Ecología y residuos cero, dos conceptos a favor del consumidor
El acceso a alimentos seguros y nutritivos es un derecho fundamental del individuo (FAO y OMS), en este sentido, la Seguridad Alimentaria se consigue cuando todas las personas tienen en todo momento acceso físico, social y económico a los alimentos suficientes, inocuos y nutritivos que satisfagan sus necesidades energéticas diarias y preferencias alimentarias para llevar una vida sana y activa (FAO, Cumbre Mundial de la Alimentación, 1996).
Recientemente se celebró en España el Día Nacional de la Seguridad Alimentaria, un evento anual y multidisciplinar que permite hacer llegar al consumidor final información entendible y veraz acerca de aspectos básicos y aplicables a su día a día sobre la seguridad alimentaria en la obtención de alimentos inocuos.
La agricultura tiene una importancia fundamental en la obtención de los alimentos inocuos, nutritivos y fiables que demanda el mercado actual. Para garantizar la seguridad alimentaria es necesario que el sector agrícola funcione correctamente y que exista un sistema de trazabilidad que permita controlar todo el proceso desde campo hasta el consumidor final. Los contaminantes químicos que pueden estar presentes en los alimentos son, a menudo, consecuencia de la contaminación ambiental. Llegan hasta ellos a través del suelo, el aire o el agua. Este hecho se agrava con el uso de pesticidas, abonos y otros productos químicos utilizados en la agricultura convencional.
En este sentido aparecen los conceptos de agricultura ecológica (biológica u orgánica) y agricultura sin residuos (de residuo cero).
Agricultura ecológica
La agricultura ecológica es un sistema de gestión y producción agrícola que combina las mejores prácticas ambientales con un elevado nivel de biodiversidad y de preservación de los recursos naturales, así como la aplicación de normas exigentes con la finalidad de obtener una producción conforme a las preferencias de determinados consumidores por los productos obtenidos a partir de sustancias y procesos naturales (MAPAMA, 2017). Mantiene y mejora la salud de los suelos, los ecosistemas y las personas, basándose en los procesos ecológicos, la biodiversidad y los ciclos adaptados a las condiciones locales, sin usar insumos que tengan efectos adversos. Es un tipo de agricultura que combina tradición, innovación y ciencia para favorecer el medio ambiente y la calidad de vida (IFOAM).
En cuanto a la seguridad alimentaria, durante la Conferencia Internacional sobre Agricultura Orgánica y Seguridad Alimentaria de la FAO en 2007, se destacó que la agricultura ecológica: mejora la ingesta diaria de nutrientes (haciendo que las dietas sean más saludables), mitiga el hambre aguda y establece sistemas alimentarios autónomos. En lo referente a la sostenibilidad medioambiental, es un sistema alimentario con huella energética baja (no permite el uso de fertilizantes nitrogenados) que aumenta la eficiencia en el uso de los recursos y el reciclaje de la energía y los nutrientes, que restablece la biodiversidad funcional y conserva los servicios medioambientales, disminuye los costes de transporte y transacción y la presencia de residuos químicos, ya que restringe el uso de productos fitosanitarios.
Agricultura sin residuos
Podríamos definir la agricultura de Residuo Cero como un sistema de producción, recolección y distribución altamente eficiente que aumenta la seguridad alimentaria, ya que ofrece productos libres de residuos o sustancias peligrosas para la salud, cuida del medio ambiente y dota a los trabajadores agrícolas de un entorno más saludable de trabajo. Por otro lado, esta forma de agricultura aumenta la rentabilidad de los cultivos al hacer un uso racional de los tratamientos, reduciendo los costes y mejorando el rendimiento. De este modo se obtienen productos de mayor calidad a un precio competitivo. Entre las prácticas para reducir los residuos nos encontramos con la rotación de cultivos, un uso limitado de pesticidas y fertilizantes químicos y un aprovechamiento de los recursos in situ.
Actualmente, España ocupa el primer lugar en superficie de agricultura ecológica de la UE y quinto mundial, por lo que es importante disponer de las herramientas adecuadas a este fin.
Fyneco SL, desde su base en la Región de Murcia, busca contribuir a la seguridad alimentaria mediante el diseño de fertilizantes y productos para el control de plagas y enfermedades que no dejan residuo sobre los cultivos en los que se utilizan, reduciendo así el riesgo para el consumidor. En la formulación de sus productos se utilizan materias primas de origen natural y respetuosas con el medio ambiente, permitiendo obtener alimentos seguros y de alta calidad a través de una agricultura sostenible.

