En el último año la inversión se recuperó ligeramente respecto a 2010
Los flujos de inversión extranjera directa mundial (FDI, por su siglas en inglés) siguen todavía un 25% por debajo de los niveles previos al estallido de la crisis económica en 2008 pese a haber aumentado un 16% en 2011, con respecto a 2010, hasta los 1,66 billones de dólares.
Así lo informó hoy la Conferencia de la ONU para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD) en su último informe, en el que se señala que este aumento de la FDI frente a 2010 "no se ha traducido en una expansión equivalente de la capacidad productiva mundial".
El aumento de 2011, explicó la UNCTAD, se debió sobre todo a las adquisiciones transfronterizas y al incremento de las reservas de divisas en manos de filiales extranjeras, y no "a la muy necesaria inversión directa en nuevos activos productivos".
El incremento de los flujos de FDI hacia el exterior se registró principalmente en los países desarrollados (un 25% más, hasta 1,23 billones de dólares), con la Unión Europea (UE), EEUU y Japón contribuyendo de manera equitativa en este crecimiento.
Por contra, las salidas de inversión extranjera directa desde los países en desarrollo disminuyó un 7% en 2011, debido principalmente "a la significativa reducción de la FDI procedente de América Latina y el Caribe, y a la ralentización en el crecimiento de las inversiones procedentes de los países asiáticos emergentes".
El resultado fue que "el porcentaje total de las salidas de FDI de las economías de transición y en desarrollo retrocedió del 31% del total en 2010, al 26%% en 2011".
En cuanto al futuro inmediato, la UNCTAD prevé que en 2012 "las salidas seguirán mejorando con respecto a los peores momentos de la crisis, pero mantendrán una evolución cautelosa debido a la fragilidad de la recuperación económica global".
Así lo informó hoy la Conferencia de la ONU para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD) en su último informe, en el que se señala que este aumento de la FDI frente a 2010 "no se ha traducido en una expansión equivalente de la capacidad productiva mundial".
El aumento de 2011, explicó la UNCTAD, se debió sobre todo a las adquisiciones transfronterizas y al incremento de las reservas de divisas en manos de filiales extranjeras, y no "a la muy necesaria inversión directa en nuevos activos productivos".
El incremento de los flujos de FDI hacia el exterior se registró principalmente en los países desarrollados (un 25% más, hasta 1,23 billones de dólares), con la Unión Europea (UE), EEUU y Japón contribuyendo de manera equitativa en este crecimiento.
Por contra, las salidas de inversión extranjera directa desde los países en desarrollo disminuyó un 7% en 2011, debido principalmente "a la significativa reducción de la FDI procedente de América Latina y el Caribe, y a la ralentización en el crecimiento de las inversiones procedentes de los países asiáticos emergentes".
El resultado fue que "el porcentaje total de las salidas de FDI de las economías de transición y en desarrollo retrocedió del 31% del total en 2010, al 26%% en 2011".
En cuanto al futuro inmediato, la UNCTAD prevé que en 2012 "las salidas seguirán mejorando con respecto a los peores momentos de la crisis, pero mantendrán una evolución cautelosa debido a la fragilidad de la recuperación económica global".





