Línea Directa presenta el 4º Barómetro de Fraude
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Circular por el carril exterior de una rotonda provocando deliberadamente la colisión con otros coches; siniestros fingidos por el dueño de un taller que repara los vehículos y, además, cobra la indemnización por lesiones porque los coches están asegurados a nombre de su mujer sin que ésta lo sepa; pertenecer a una familia dedicada profesionalmente a crear siniestros de vehículos… ¿Argumentos de película? Realidad pura y dura. No en vano, se trata de algunos de los casos de bandas organizadas que cometen fraude al seguro destapados en nuestro país este último año.
No es algo anecdótico, ya que, según señala el 4º Barómetro del Fraude en el Seguro de Autos de Línea Directa, presentado hoy en Madrid por la compañía aseguradora, las mafias organizadas contra el seguro se han incrementado un 152% en España en los últimos cinco años. En este sentido, el número de redes delictivas detectadas por Línea Directa desde 2013 asciende a casi 400 bandas diseminadas por todo el territorio nacional, que suelen responder a un perfil concreto: vinculación con otros delitos graves, estructura muy jerarquizada y centradas en obtener indemnizaciones por daños corporales en el denominado “fraude carrusel”, en el que se trata de engañar a varias compañías de seguros de forma continuada. Su composición varía, pero el núcleo de decisión suele tener entre 3 y 4 cabecillas y los importes medios de sus estafas multiplican por 10 a los fraudes realizados de forma individual, superando, de media, los 12.000€ de coste.
El reparto territorial de estas bandas también es desigual. Para medir su peso real en cada zona, Línea Directa ha dividido el número de bandas detectadas en cada región entre la población en millones de habitantes de cada Autonomía, obteniendo así un índice proporcional y comparable. De esta forma, Murcia es, en relación a su población, la comunidad española con mayor número de mafias detectadas actuando en su territorio, por encima de Cantabria y Andalucía, que ocupan el segundo y tercer lugar, respectivamente.
A la vista de estos datos, Francisco Valencia, director de Gobierno Corporativo de Línea Directa, advierte de este fenómeno: “aunque sea muy reprobable el que un conductor trate de engañar a su aseguradora, el problema que más preocupa a los equipos antifraude de las compañías es, sin duda, el de las mafias organizadas; bandas profesionales que se dedican a defraudar de forma sistemática y que, habitualmente, están vinculados a otro tipo de delitos aún más graves. No es algo anecdótico; de hecho, el número de bandas organizadas detectadas por Línea Directa en los últimos 5 años se ha multiplicado por 2,5”.
Respecto al conjunto del fraude, lejos de descender con la salida de la crisis, siguen arrojando niveles altos. De hecho, la proporción de estafas realizadas en 2016 ha igualado a la de 2014, que hasta ahora, había marcado un máximo histórico. En este sentido, 6 de cada 100 accidentes que declaran los automovilistas a sus seguros en España son falsos, una cifra que multiplica por 3,5 a los engaños registrados en 2009, lo que parece constatar que el fraude al seguro de Autos ha venido para quedarse.
Importe medio
El importe medio de las estafas, por su parte, se mantiene prácticamente igual que hace dos años (1.286 €), aunque hay variaciones según su tipología. En el ámbito de daños materiales, que constituyen el 93,5% de los intentos de fraude, asciende a 309 €, mientras que, en los daños corporales, el coste se multiplica por 50 hasta superar los 15.500 € de promedio. Por su parte, el coste global para el sector de Autos desciende respecto al último Barómetro de Línea Directa, pero sigue siendo descomunal: cada año, la cifra defraudada a las compañías de seguros asciende a 833 millones de euros, una cantidad que equivale, por ejemplo, al presupuesto del Pacto de Estado contra la violencia de género para los próximos 4 años.
En cuanto a su tipología, incluir en el parte daños ajenos al siniestro sigue siendo la estafa más habitual en los fraudes materiales (80,5%). Le siguen, a más distancia, los montajes (12%), el falso hurto, (2,2%) y los fraudes por presupuestos inflados (1,9%). En cuanto a las lesiones, la inmensa mayoría (99%) son simulaciones o falsos agravamientos de un daño real, mientras que en el 1% de los casos se trata de cobrar por lesiones sufridas antes del siniestro.
Respecto a la época del año, los meses de marzo, mayo y junio son los más propicios para los defraudadores, mientras que los miércoles y los jueves, son los días en los que se registran más intentos de estafas.


