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Opinión | Consejero Editorial de MurciaEconomía
Miércoles, 24 de Enero de 2018
Francisco Martínez Ruiz

El papel lo aguanta todo

La afirmación que da título a este artículo viene a ser algo así como un axioma entre los profesionales de la administración pública, y también del derecho. Y responde a la formulación de que puede volcarse en un texto escrito cualquier argumentación, decisión o propuesta por confusa o barroca que sea, que el papel es capaz de soportarla y, eventualmente, dotarla de coherencia. Y tal vez de rigor.

 

Esto ocurre también muchas veces con los propósitos de carácter legislativo, los que tienen por objeto –inicialmente- ordenar o impulsar un determinado ámbito de la actividad humana.

 

Pero claro, el papel también tiene sus derechos y no se le puede pedir que digiera asuntos de determinado calibre, porque no le caben.

 

Tal me parece el caso de la denominada (sic) Ley de Aceleración de la Transformación del Modelo Económico Regional para la Generación de Empleo Estable de Calidad, que desde luego responde a un propósito loable, amplio, omnicomprensivo, total y concluyente. Definitivo, en suma.

 

No son los objetivos, por una parte, de simplificación administrativa, de aceleración de la transformación del modelo (económico regional), y por otra, de generación de empleo, de estabilidad y calidad del mismo por lo que el papel se va a quejar y no va a poder aguantar, constituyendo una excepción al postulado.

 

En mi opinión sería por dos cuestiones:

 

La primera, porque por mucha capacidad de resistencia y aguante, el papel no puede con la conjunción cósmica, simultánea, de fuerzas y vectores tan potentes como simplificación, aceleración, transformación y generación. Se vuelve loco, si me permiten el lenguaje coloquial. Primero se simplifica, después se acelera, en un momento se transforma, para pasar irremediablemente a generar, después de todo este proceso, estabilidad. Y también calidad.

 

Pero si el papel tuviera un buen día, se suscitaría otro obstáculo grave, las siglas, la necesaria abreviatura de ese nombre (casi relato), a lo largo del texto legal: LATMERGEEC. Aquí ya…el papel no sabría si lo que se propone es una vasta iniciativa de promoción económica, o la regulación de un nuevo fármaco gastrointestinal pediátrico.

 

Y claro, con este escenario, el papel diría no. Que hasta aquí hemos llegado.

 

Y, a pesar de todo, tendría razón.

 

 P.D. Con todo el respeto personal y profesional a la buena labor que está desarrollando el Consejero Juan Hernández.

 

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