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Los 10 errores que se deben evitar en la compra de una empresa

Si vas a adquirir una compañía, evita los diez errores más relevantes y habituales que cometen aquellos que deciden comprarse una empresa:

1. Enamorarse de la empresa objetivo: Te recomiendo que mantengas durante todo el proceso la sangre fría y distancia respecto a la empresa. No te dejes enganchar por el proceso y por el deseo de rematar la operación. Para ellos resulta muy útil estudiar varias posibles adquisiciones al tiempo.

2. Buscar la empresa perfecta: Decía Maquiavelo que lo mejor es enemigo de lo bueno. Todas las empresas tienen fallos y defectos. Lo importante es que compres una en la que tú por tus capacidades puedas crear más valor que los antiguos propietarios.

3. Aceptar el precio que te piden: Aunque te digan que es un precio firme y definitivo, no te dejes influir. Haz propuestas alternativas e inicia con ello el baile de la negociación. Si no tiene otro comprador que acepte su precio entrará en tu baile e irá cediendo hasta alcanzar un acuerdo satisfactorio para ambos.

4. No hacer un estudio exhaustivo de la empresa: No te relajes en la due diligence. Las grandes bofetadas en compra de empresas vienen por haber estudiado superficialmente la información que te facilitaban y por no realizar suficientes preguntas o por quedarse satisfecho con respuestas ambiguas o incompletas.

5. Entender poco el sector en el que entras: Aunque conozcas bien la empresa, puede que te estés metiendo en un sector en decadencia, con guerra de precios, capacidad ociosa o una dinámica competitiva que exige inversiones que tú no puedes abordar. Resulta fundamental que entiendas la industria en la que te metes y sus fuerzas competitivas.

6. Comprar con prisas: Debes evitar caer en las urgencias del vendedor y marcar tú el ritmo del proceso. Las prisas suelen guardar motivos ocultos. Si caes en la dinámica del vendedor no podrás negociar adecuadamente o examinar suficientemente bien la empresa en la que entras.

7. Elegir asesores por precio: Lo barato sale caro. En una operación corporativa debes rodearte de buenos asesores, comprometidos, analíticos y capaces de detectar inconsistencias y de defender tus intereses con rigor.

8. No estudiar a tus socios: Puedes estar tan volcado en estudiar la operación y en levantar fondos para poder realizarla que dedicas menos tiempo a analizar a aquellos inversores a socios con quién la vas a hacer. Tan importante como la calidad de la empresa que compras es la de los socios con quien realizas la adquisición. Un socio equivocado te puede amargar una buena compra.

9. Pagar por el valor que tú vas a crear: No caigas en la trampa de pagar por el potencial de creación de valor que según el vendedor tendría la empresa si se arregla esto o aquello. Todo eso es valor que tú vas a crear. Paga al vendedor por lo que vale en ese momento lo que él te vende y deja todo el crecimiento o las mejoras para crear valor para ti.

10. Las ambigüedades: Cuando alcances un acuerdo, deja claro cuánto tiempo va a quedarse el vendedor, concreta con claridad las formas de pago, qué atribuciones tienes tú como gestor respecto a tus socios, como se va a remunerar tu creación de valor y cierra de manera clara todos aquellos aspectos que sean relevantes en la operación. No dejes temas abiertos a interpretación pues se volverán contra ti en el futuro y se convertirán en piedras que dificultarán la gestión futura de la compañía o que incluso pueden llegara a arruinarla.

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