Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Opinión |
Viernes, 09 de Febrero de 2018

Horas extras = 153.000 empleos perdidos

La EPA de 2017 ha confirmado la tendencia de los últimos años: crecen las horas extras y a finales de 2017 se batió un nuevo récord: 6,1 millones a la semana, que evitan contratar a 153.000 personas. Y casi la mitad de estas horas no se pagan ni cotizan, agravando el agujero de las pensiones. El problema de fondo es que, con la reforma laboral de Rajoy, las empresas imponen las horas extras y además, no hay control, porque una sentencia del Supremo decidió, en 2017, que las empresas no tienen obligación de llevar un registro diario de jornada. En enero, la Audiencia Nacional ha planteado la cuestión al Tribunal de Justicia europeo, mientras en el Congreso se debate una proposición de Ley del PSOE (no apoyada por PP y Ciudadanos) para obligar a registrar las horas extras. Al margen de normas, es una locura que el 2º país con más paro de Europa sea líder en horas trabajadas y horas extras. Hay que recortarlas: "roban"  empleo a los parados y a los jóvenes.


En España hay una costumbre de hacer largas jornadas de trabajo y muchas horas extras, como en parte de la Europa del sur. Para las empresas, es un sistema de recortar costes y ahorrarse dinero en sueldos y cotizaciones. Y para los trabajadores, es una forma de “redondear el sueldo” y llegar a fin de mes. Todos contentos. Y así, en los años de bonanza,  se llegó a un récord de horas extras, 10,2 millones a la semana en el primer trimestre de 2008, según el INE. Pero luego vino la crisis y las empresas “metieron un tajo” a las horas extras, que bajaron a la mitad, hasta un mínimo de 4,5 millones semanales en el verano de 2012.Pero ese año, en febrero, el Gobierno Rajoy aprobó una reforma laboral que daba todo el poder al empresario para fijar la jornada y las horas extras, que volvieron a subir, hasta los 6,7 millones de horas extras semanales en la primavera de 2015. Y ahí se han mantenido, por encima de los 6 millones, hasta cerrar 2017 con 6,13 millones semanales, el mayor dato desde 2015.

 

Puede seguir leyendo este artículo en el blog de Javier Gilsanz, Economía a lo claro

 

[Img #53453]

 

Ilustración: Enrique Ortega

 

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.