Emocionado Gaudeamos
Los casi diez mil alumnos, que estudian segundo de bachiller en los centros de la Región han iniciado las ceremonias de graduación que se prolongarán hasta el mes de mayo, en fechas próximas a la EBAU.
Acabar segundo de bachiller es un hito importante en la vida de un estudiante porque, sin duda, es la culminación de todos los esfuerzos académicos hasta ese momento y aflora la ilusión por iniciar una nueva etapa, según la opción elegida, que les llevará hacía el éxito profesional.
La ceremonia de graduación de bachillerato marca el escalón de este paso. Se trata de un momento emocionado en el que afloran los recuerdos y vivencias irrepetibles de quince años junto a profesores y compañeros.
En estos días se ha celebrado la graduación más madrugadora en la Región: la del colegio Nelva.
Sesenta y siete alumnas de segundo de bachillerato recibieron sus becas de graduadas.
Previamente una antigua alumna, Carmen Rocío Hernández Roca, oficial del Cuerpo General de la Armada Española impartió una conferencia sobre ‘La labor humanitaria de la Armada en misiones internacionales’ y animó a las alumnas en las nuevas oportunidades que les van a surgir, destacando que el triunfo va acompañado de una buena formación, responsabilidad, criterio, cuidar a las personas y mantener los valores.
Las lágrimas se dejaban caer en los rostros de estas futuras universitarias. Me llamó la atención ver a una alumna, asidua en una biblioteca de la ciudad donde pasa horas estudiando con otras compañeras y que siempre me había llamado la atención por su alegría y espontaneidad, cómo no podía contener el llanto emocionado por lo que significaba el acto. A ella se unieron muchas más mientras escuchaban a la compañera, que habló en nombre de todas y recordaba quince años en el colegio. Las despedidas son duras.
Las palabras de la directora del colegio, Rosa Vázquez, alentaban a las nuevas graduadas con el ejemplo de la ex alumna conferenciante haciéndoles ver que los estudios, que acaban en unos meses, siempre les unirá al colegio y les guiará en lo sucesivo porque cada final es un nuevo comienzo.
Las posteriores enhorabuenas de las familias, los abrazos, besos y fotos animaron el cierre de estas emotivas horas. Muchas alumnas tienen ya decidida la trayectoria que iniciarán: Inés, IESE en Navarra; Sara, Enfermería en Murcia; Marta, Farmacia en Murcia; Isabel, ADE en Villaneva de la Cañada; Verónica, Derecho y Relaciones Internacionales, en Madrid; Blanca no lo tiene decidido aún y otras dependen de los resultados de la EBA, pero le quedan unos meses para iniciar nuevos sueños, nuevas metas y retos.
Todas tenían claro que las amigas que han hecho en estos años se quedarán el resto de su vida y siempre estarán acompañadas en Facebook, Instagram o Whatsap. Crecer duele pero no evita el entusiasmo.
Los jóvenes estudiantes consideran la graduación de secundaria como la culminación de todos sus esfuerzos académicos hasta el momento, y con un gran anhelo por determinar su futuro y trazar un camino hacia el éxito en su vida profesional y personal como buenos ciudadanos.





















