Las diligencias de embargo de créditos y la AEAT (o el Gran Hermano que todo lo ve)
Dentro del tráfico mercantil, las diligencias de embargo de créditos notificadas por la AEAT son ya viejas conocidas por los empresarios. En estas, como es sabido, la Administración tributaria aparece cual invitado excepcional en la relación proveedor-cliente para asegurarse, como por arte de magia (amparada en su función recaudatoria), el cobro de un crédito que a priori le es ajeno.
Pues bien, a esta situación a la que estamos ya acostumbrados, debemos añadir ahora un ingrediente adicional picante: el SII (Suministro Inmediato de Información del IVA). Y es que, si ya éramos conscientes de la ingente cantidad de información que la AEAT maneja de todos nosotros, la puesta en marcha del SII supone la conversión de la AEAT en un auténtico Gran Hermano, un ente omnipresente al más puro estilo definido por George Orwell en su maravillosa 1984. Esta nueva herramienta, en la que no se están escatimando recursos -los de todos, dicho sea de paso-, permite a la Administración disponer al instante de información sobre las relaciones comerciales de la casi totalidad de los operadores económicos y, lo que es aún más importante, actualizada constantemente por los propios contribuyentes. Qué lujazo, ¿verdad? A la vista está que a nuestra Administración Tributaria no se le ha pasado de largo que los datos son el petróleo del Siglo XXI. En efecto, de ser una empresa, difícilmente podríamos encontrar un modelo de negocio mejor: los clientes actualizan la base de datos que sirve de base para los ingresos. A buen seguro, sería la estrella del sector TIC, no faltando inversores que quisieran apuntarse a su causa.
Sin embargo, no es un negocio; sino que se trata de nuestra Administración tributaria, a la que estamos dotando de una cantidad de información insólita hasta la fecha. En consecuencia, si recibimos una diligencia de embargo de créditos seamos muy cautos y diligentes en su contestación. So pena de ser sancionados y/o, lo que es aún peor, ser declarados responsables de la deuda tributaria que nuestro proveedor tiene. No olvidemos que la AEAT es, ahora más que nunca, el ojo que todo lo ve…
Enrique de las HerasResponsable de procedimientos tributarios y planificación fiscal. Carrillo Asesores
@carrilloSLP






















