La empresa presentó concurso de acreedores a finales del año pasado y los trabajadores reclaman una media de 14.000 euros por cabeza
Los trabajadores de la empresa murciana Cruz Verde en Yecla, Cieza y Jumilla han presentado en el Juzgado de lo Social de Murcia una demanda por despido y reclamación de salarios contra la propia empresa, los administradores de su concurso de acreedores y el Instituto Murciano de Acción Social (IMAS), con el objetivo de cobrar las nóminas que se les deben, según informa el diario La Verdad.
Los demandantes reclaman una media de 14.600 euros correspondientes a nóminas de hace hasta un año y tres pagas extra, además de los intereses.
Por su parte, el IMAS alega, basándose en un informe del Consejo Jurídico de la Región, que no es responsable tras la resolución del contrato por incumplimiento por parte del contratista.
El Juzgado de lo Mercantil número 1 de aceptó a finales de 2011 el concurso de acreedores de la empresa, que ya se encontraba en una situación límite, con una plantilla que llevaba meses sin cobrar y, en algunos casos, sin trabajo, después de que fuera rescindido alguno de los contratos para la prestación de servicios.
Esta empresa llegó a contar con más de 200 trabajadores, aunque en 2008 presentaba 'oficialmente' una plantilla media de 48 entre fijos y eventuales.
Ese año, su volumen de negocio fue de 3 millones de euros, con una deudas que ya superaban esa cantidad (3,1 M€), y que a finales del año pasado se había incrementado hasta superar los 4 millones de euros.
Los demandantes reclaman una media de 14.600 euros correspondientes a nóminas de hace hasta un año y tres pagas extra, además de los intereses.
Por su parte, el IMAS alega, basándose en un informe del Consejo Jurídico de la Región, que no es responsable tras la resolución del contrato por incumplimiento por parte del contratista.
El Juzgado de lo Mercantil número 1 de aceptó a finales de 2011 el concurso de acreedores de la empresa, que ya se encontraba en una situación límite, con una plantilla que llevaba meses sin cobrar y, en algunos casos, sin trabajo, después de que fuera rescindido alguno de los contratos para la prestación de servicios.
Esta empresa llegó a contar con más de 200 trabajadores, aunque en 2008 presentaba 'oficialmente' una plantilla media de 48 entre fijos y eventuales.
Ese año, su volumen de negocio fue de 3 millones de euros, con una deudas que ya superaban esa cantidad (3,1 M€), y que a finales del año pasado se había incrementado hasta superar los 4 millones de euros.








