Leve mejoría, pero... ¿se consolidará?
Los datos conocidos a lo largo de la semana parecen señalar hacia una leve mejoría, pero la pregunta que surge de inmediato es: ¿se consolidará? En respuesta sólo podemos afirmar que no será fácil y, en cualquier caso la recuperación durará más de un año. Son dos problemas los que se oponen con mayor fuerza a tal mejoría y los dos tienen relación con la deuda: la deuda de las administraciones públicas por una parte y el fuerte endeudamiento de empresas y familias por otra.
El consejero delegado de Santander, Alfredo Sáenz, ha resaltado que las necesidad re reducir deudas para poder consolidar el crecimiento alcanza los doscientos mil millones de euros. Está claro que, de ser así, para que esta reducción se realice serán precisos varios años.
Este es el hecho principal que está influyendo y mucho en el comportamiento del crédito a las empresas que cada vez se reduce más. Como lo demuestran los últimos valores publicados por el Banco de España referidos al mes de marzo; señalando que el crédito seguirá débil a lo largo de los próximos trimestres.
Por su parte, el BBVA considera que el negocio crediticio del sector financiero español caerá este año en torno al 5%, en reflejo del escaso crecimiento económico previsto, que rondaría el 1% y no sería suficiente para crear empleo. Por el momento y según avance del Banco de España, el crecimiento económico fue del 0,2% en los tres primeros meses del año.
Otros datos sobre la coyuntura económica que se han hecho públicos esta semana nos dicen:
El Índice de Producción Industrial registró en marzo un incremento interanual del 1% cono lo que su avance intertrimestral fue de 0.7%. Las ramas de actividad con mayor repercusión fueron la fabricación de elementos metálicos para la construcción y la fabricación de vehículos a motor. Por el contrario, las repercusiones más negativas se produjeron en la fabricación de aceites y grasa vegetales y animales.
Las ventas en grandes empresas presentan con datos corregidos de calendario, deflactados y a población constante, un mayor debilitamiento en marzo; debido al retroceso de las ventas interiores y, en menor medida, la reducción de las exportaciones.
El Índice PMI de la industria manufacturera descendió en abril un punto sobre el mes anterior, situándose en el 50.6, evolución que puede explicarse por la reducción de nuevos pedidos y la creciente debilidad en la demanda de los consumidores.
En cambio el PMI de actividad de los servicios aumentó en abril 1,7 puntos sobre marzo, debido principalmente al avance de la actividad en el sector hotelero.
El Índicador de confianza del consumidor mejoró en abril casi cinco puntos en relación a marzo, aumento que se produce como consecuencia del habido en sus dos componentes situación actual y expectativas.
El consejero delegado de Santander, Alfredo Sáenz, ha resaltado que las necesidad re reducir deudas para poder consolidar el crecimiento alcanza los doscientos mil millones de euros. Está claro que, de ser así, para que esta reducción se realice serán precisos varios años.
Este es el hecho principal que está influyendo y mucho en el comportamiento del crédito a las empresas que cada vez se reduce más. Como lo demuestran los últimos valores publicados por el Banco de España referidos al mes de marzo; señalando que el crédito seguirá débil a lo largo de los próximos trimestres.
Por su parte, el BBVA considera que el negocio crediticio del sector financiero español caerá este año en torno al 5%, en reflejo del escaso crecimiento económico previsto, que rondaría el 1% y no sería suficiente para crear empleo. Por el momento y según avance del Banco de España, el crecimiento económico fue del 0,2% en los tres primeros meses del año.
Otros datos sobre la coyuntura económica que se han hecho públicos esta semana nos dicen:
El Índice de Producción Industrial registró en marzo un incremento interanual del 1% cono lo que su avance intertrimestral fue de 0.7%. Las ramas de actividad con mayor repercusión fueron la fabricación de elementos metálicos para la construcción y la fabricación de vehículos a motor. Por el contrario, las repercusiones más negativas se produjeron en la fabricación de aceites y grasa vegetales y animales.
Las ventas en grandes empresas presentan con datos corregidos de calendario, deflactados y a población constante, un mayor debilitamiento en marzo; debido al retroceso de las ventas interiores y, en menor medida, la reducción de las exportaciones.
El Índice PMI de la industria manufacturera descendió en abril un punto sobre el mes anterior, situándose en el 50.6, evolución que puede explicarse por la reducción de nuevos pedidos y la creciente debilidad en la demanda de los consumidores.
En cambio el PMI de actividad de los servicios aumentó en abril 1,7 puntos sobre marzo, debido principalmente al avance de la actividad en el sector hotelero.
El Índicador de confianza del consumidor mejoró en abril casi cinco puntos en relación a marzo, aumento que se produce como consecuencia del habido en sus dos componentes situación actual y expectativas.




















