El Frob inyectará otros 7.000 millones de euros para dotar de solvencia a la entidad, con 37.500 M€ en créditos vinculados al ladrillo
Rodrigo Rato ha dimitido como presidente de Bankia y de su matriz, Banco Financiero y de Ahorro (BFA), y propone para el cargo al ex consejero delegado del BBVA, José Ignacio Goirigolzarri, según un comunicado emitido por el propio Rato.Las dudas sobre la solvencia de la entidad creada por la fusión de Caja Madrid y Bancaja obligarán al Estado ha inyectar en el banco otros 7.000 millones de euros.
Bankia ya recibió una primera ronda de ayudas en 2011, y ahora será necesaria una nueva inyección que dé solvencia a un banco con 37.500 millones de euros en créditos vinculados al 'ladrillo'.
BFA es fruto de la unión de estas dos cajas de ahorros, además de Caja Segovia, Ávila, Canarias, La Rioja y Laietana. Es la entidad más expuesta al sector inmobiliario, superando al Banco Santander (31.994 millones), el Banco Popular (22.800), BBVA (21.872) y CaixaBank (20.075).
Las acciones de Bankia caían el 3,87% en Bolsa, hasta los 2,36 euros poco después de conocerse la noticia de la dimisión.
La dimisión se produce cuando se ha conocido que el ministerio de Economía y el Banco de España están trabajando en un plan de saneamiento para la entidad que podría implicar, además de las nuevas, ayudas publicas, una remodelación mayor de la cúpula directiva.
En un principio se especulaba con la salida del consejero delegado, Francisco Verdú, aunque finalmente ha sido el ex ministro de Economía y el ex director gerente del FMI el primero en abandonar la entidad.
Estos cambios irían en línea con lo planteado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que la semana pasada emitió un informe en el que pedía a la entidad, sin nombrarla, medidas de mejor gestión y gobierno corporativo.
El FMI también pedía a la banca, y en especial a BFA-Bankia, que tome "medidas rápidas y decisivas para fortalecer su balance", dado que la entidad es la que acumula una mayor exposición al sector inmobiliarios, unos 37.500 millones de euros.
Rato llegó a la presidencia de Caja Madrid en enero de 2010 y pocos meses después anunció la fusión de la entidad con las cajas citadas. Nacía así el Banco Financiero y de Ahorros (BFA) y su filial Bankia, creada con el fin de colocar en bolsa los activos más atractivos del grupo.
En su comunicado, Rato recuerda que Bankia ha afrontado una de las coyunturas más críticas que jamás haya sacudido al sistema financiero español, aunque en sólo cinco meses la entidad logró debutar en bolsa.
Fue la mayor operación de este tipo en 2011 en todo el sistema financiero mundial y permitió a Bankia reforzar su patrimonio en más de 3.000 millones.
El ex ministro de Economía en la época de mayor prosperidad de la economía española destaca que a finales del pasado año presentó el plan estratégico de Bankia hasta 2015 que permitirá a la entidad consolidarse como uno de los cuatro líderes financieros españoles.
Pese a las condiciones adversas del mercado y las dificultades añadidas de todo proceso de fusión, Bankia ganó 309 millones en 2011, después de adelantar más de 1.200 millones de provisiones.
Sin embargo, la entidad ha seguido suscitando las dudas de algunos de sus competidores y miembros del Gobierno por el saneamiento que aún le quedaba por hacer, a pesar de que Rato defendió públicamente en reiteradas ocasiones que la entidad podría seguir en solitario.







