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Opinión |
Martes, 08 de Mayo de 2012

Las obras no se hacen con ideas, sino con estudios y diseños

La frase la pronunciaba Germán Cardona, ministro de Transportes de Colombia, el pasado 19 de abril, en un acto al que fue invitado por el Concejo de Bogotá ante las inquietudes creadas sobre el desarrollo de los proyectos de infraestructuras en los que están comprometidos recursos del Estado de Colombia. Ante la posibilidad de respaldar la solicitud del alcalde, bien para financiar con 350 M€ proyectos distintos a los acordados, o bien apoyar otras iniciativas, como un tranvía o un metro ligero, su respuesta fue: “Nosotros no conocemos ni siquiera un rayado de la idea que tiene la Alcaldía para hacer el proyecto del metro ligero; los estudios y diseños de una iniciativa de esas características tardarían por lo menos dos años y las ideas pueden ser muy buenas, pero las obras no se hacen con ideas sino con estudios y diseños”. ¿Nos suena esto en España?

Desde nuestra Asociación, donde hemos apreciado en nuestros responsables públicos con demasiada frecuencia actitudes ocurrentes provenientes de supuestas ideas ausentes de brillantez, aplaudimos la actitud del ministro colombiano, que respalda el trabajo serio a base de estudios y proyectos, dando a las ideas el valor que les corresponde.

Los estudios son antipáticos de adoptar por nuestros gestores públicos, ya que requieren un tiempo determinado para su elaboración, a pesar de la urgencia de la actuación, urgencia motivada -en general- a su vez por la improvisación y la falta de eficacia en la gestión. Pero las ideas -y en particular las ocurrencias- brotan sin limitaciones -incluso sin pudor alguno-, sin requerir un tiempo de elaboración, y se exponen sin tiempo de maduración. La perversión del sistema se alcanza cuando los Estudios deben concluir -sí o sí- con un respaldo a la ocurrencia.

Las administraciones públicas deben cambiar su actitud -algunas ya lo hacen, pero son las menos y con escasa o nula convicción- en la toma de decisiones a partir de ideas y ocurrencias, y deben evitar su fobia manifiesta hacia los estudios y diseños, ya que el coste de esa actitud lo estamos padeciendo duramente todos los administrados y lamentablemente aún seguiremos padeciendo sus graves consecuencias durante muchos años.

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