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REPORTAJE

DMAE, un problema con solución

Redacción Lunes, 10 de Diciembre de 2018 Tiempo de lectura:

La Degeneración Macular Asociada a la Edad es uno de los mayores problemas de la vista

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Conforme vamos avanzando en edad, nuestro cuerpo y nuestros organismos comienzan a resentirse cada vez más. Una de las zonas de nuestro cuerpo que más tiende a acusar el paso de los años son los ojos. De ellos se desprenden un cada vez mayor número de problemas, todos ellos relacionados, en su punto final, con la pérdida de visión.

 

Es precisamente en este contexto, en el que nos encontramos con la DMAE, una de las principales causas de pérdida de visión en el mundo. La Degeneración Macular Asociada a la Edad (En adelante, DMAE) es uno de los mayores problemas a los que nos podemos enfrentar en lo relacionado con la salud de nuestros ojos, llegando a abarcar hasta un 85% de todos los casos de degeneración asociada a la edad.


¿Cuántos tipos de DMAE existen?
La DMAE se puede mostrar de dos maneras diferentes, seca y húmeda, como se les conoce a las dos tipologías.

 

DMAE Seca
Es la tipología más frecuente de esta patología, llegando a representar hasta un 90% de los casos. La DMAE seca lleva tras de sí un importante proceso de desgaste, y es que su degeneración puede perdurar durante varias décadas, hasta terminar con una pérdida de visión total.

 

Hay que tener en cuenta que, especialmente en las primeras etapas, es realmente complicado realizar un diagnóstico temprano, puesto que inicialmente no suele dar ningún tipo de síntomas y únicamente permiten detectarla determinados controles de tipo oftalmológico.

 

DMAE Húmeda
El restante 10% es de los casos se ve representado a partir de lo que se conoce como DMAE húmeda. Sus síntomas son mucho más palpables inicialmente, puesto que la pérdida de visión se experimenta en muy poco tiempo.

 

Una de las sintomatologías más frecuentes y palpables en la DMAE húmeda es que nuestros ojos pueden llegar a sangrar a consecuencia del tejido que aparece en las capas más profundas de la retina, justo por debajo de la mácula.


¿Es posible experimentar ambas enfermedades?
Lo cierto es que, pese a que simultáneamente no es posible tener ambas patologías, puesto que tienen una naturaleza muy relacionada. Lo cierto es que sí que es perfectamente posible pasar de la DMAE seca a la húmeda y viceversa.


¿Cómo se puede tratar la DMAE?
La naturaleza de la enfermedad hace que no todos los oftalmólogos estén preparados para tratar la DMAE. Por ello, normalmente su tratamiento queda reservado a los especialistas en retinas.


Lo cierto es que por la complejidad que desprende tanto la patología como tal como el tratamiento de ella, es recomendable fiarse únicamente de los oftalmólogos más especializados.

 

Dependiendo del tipo de DMAE que nos encontremos, podemos tratarla con un tratamiento o con otro.


DMAE SECA
Es precisamente la tipología más común de la enfermedad la que menos opciones de tratamiento tiene. La mayoría de las soluciones versan en torno al aporte de complementos para nuestro organismo, con el fin de dar los nutrientes necesarios a nuestro cuerpo para conseguir que pueda retrasar su aparición durante el mayor tiempo posible.

 

Cada vez son más los estudios que comienzan a manifestar que con un tratamiento basado en células madre, podemos llegar a conseguir resultados verdaderamente sorprendentes. Por lo que es posible que en muy breve lapso de tiempo comencemos a ver soluciones realmente efectivas.


DMAE HÚMEDA
Al contrario que con la otra variante, la DMAE húmeda sí que tiene tratamientos específicos que ayudan a retrasar su aparición. Normalmente, estos tratamientos se administran a través de inyecciones en el ojo y ayudan a detener por completo el avance de la lesión ocular.

 

En ambos casos, lo cierto es que la mejor forma de tratamiento que existe en lo referente a la DMAE está relacionada con el diagnóstico precoz. Es importante hacer especial hincapié en la importancia que tiene acudir a nuestro oftalmólogo de confianza de manera regular, pues será el único que, aún cuando todavía la enfermedad no ha hecho acto de presencia en nuestro cuerpo a partir de ninguna sintomatología, pueda realizar un diagnóstico a tiempo.

 

¿Qué puedo hacer para evitar la aparición de la DMAE?
Lo cierto es que, en la gran parte de los casos, la prevención está muy relacionada con los hábitos de vida saludables. Especialmente lo que está relacionado con el consumo de tabaco, es una de las principales causas que favorecen la aparición de la DMAE, sin embargo, no es la única.

 

La dieta alimenticia, la exposición a los rayos solares o el estado de las enfermedades relacionadas con el corazón pueden ayudar a la aparición de la enfermedad. Si conseguimos tener una vida saludable y complementarla con algo de ejercicio físico diario, tendremos muchas posibilidades de esquivar la aparición de esta patología en nuestro organismo.

 

Como siempre ocurre en estos casos, ante cualquier tipo de duda o anomalía que observemos en nuestro cuerpo, lo mejor es acudir a nuestro especialista de confianza, él sabrá mejor que nadie cómo evitar cualquier problema que pueda surgir en lo relacionado con la visión.


La vista es uno de los sentidos que más debemos de cuidar. Y tú, ¿ya has ido a tu clínica de confianza?

 

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