
La Región de Murcia ha pasado del puesto 14 el año pasado al 12 este año en el índice autonómico de competitividad fiscal (IACF) al lograr 5,72 puntos sobre 10, es decir, 39 centésimas de incremento en el ranking por su reforma del impuesto sobre sucesiones.
El número de tramos de IPRF sitúan a Murcia en el primer lugar con la máxima puntuación: 10, al igual que Madrid, Castilla-La Mancha y Castilla y León.
El impuesto sobre la renta coloca a la Región en el puesto décimo, subiendo dos respecto al año pasado, y noveno en el impuesto sobre el patrimonio, mientras que en el impuesto sobre sucesiones es quinto.
En el impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados (ITP y AJD) la Región de Murcia es novena, y en el impuesto sobre hidrocarburos, decimotercero, mientras que en los impuestos propios de la Comunidad es casi el último (17º).
En cuanto a las reducciones o deducciones del rendimiento del trabajo en el IRPF, la Murcia se encuentra en octavo lugar con un valor 1,75, mientras que el mínimo personal y familiar de este impuesto sitúa a la Región en el puesto sexto, con un valor 1,44 que es prácticamente el mismo en todas las autonomías.
La deducción por familia numerosa sitúa a Murcia en el puesto 16º con un valor 3,73, mientras que los tramos y tipos impositivos para las rentas bajas sitúa a la Región en el 13º lugar, con un valor 7,98, y los tramos y tipos para las rentas medias en el puesto 14º, que sube al puesto 17º en rentas medias-altas, y 11º en rentas altas.
El mínimo exento en el impuesto sobre el patrimonio sitúa a la Región en el puesto tercero, con un valor 7,50 al igual que Madrid, La Rioja, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Andalucía, Asturias, Baleares y Galicia.
La deducción por vivienda en el impuesto sobre el patrimonio coloca a la Región en el puesto tercero al igual que todas las autonomías excepto Navarra que está en último lugar, y los bienes y derechos afectos a la actividad empresarial sitúan a la Comunidad en el primer puesto, también al igual que todas las autonomías excepto Navarra.
Los creadores de este Índice, Fundación para el Avance de la Libertad con sede en Madrid, ofrecen la posibilidad de valorar si la comunidad es o no un polo de atracción para contribuyentes y empresas, y consideran que cuando el sistema fiscal está distorsionado por decisiones y motivaciones políticas hay menos probabilidades de que las decisiones empresariales se tomen en respuesta a las fuerzas del mercado.
Este enfoque premia a las comunidades por los aspectos fuertes de su sistema impositivo, y las penaliza por los puntos débiles.

