Javier Celdrán y la consejera Portavoz, Noelia Arroyo
La Estrategia de Economía Circular de la Región cuenta con 51 medidas estructuradas en 8 ejes que suman 510,4 millones de euros de inversión entre 2019-25 y que podría generar de manera directa cerca de 2.000 empleos 'verdes', informó hoy el consejero de Empleo, Javier Celdrán.
En la elaboración de esta estrategia han participado expertos y técnicos de seis consejerías, además de agentes económicos y sociales, así como 60 representantes de universidades, centros tecnológicos y organismos de investigación, organizaciones sociales y ecologistas, asociaciones empresariales u organizaciones agrarias y sindicales.
"Se trata de una transformación absolutamente necesaria para reforzar nuestro tejido empresarial e industrial, crear empleos 'verdes' ligados a nuevas oportunidades de negocio y que nuestras empresas sean cada vez más competitivas en los mercados internacionales", señaló Javier Celdrán.
Los ocho ejes son la producción sostenible, que cuenta con 13 actuaciones a las que se destinarán 172,7 millones de euros; consumo sostenible, con ocho medidas que suman 16,2 millones de euros; gestión de residuos, que contiene siete acciones y un presupuesto de 29,7 millones de euros; y materias primas secundarias, con cuatro actuaciones y 19 millones de euros.
El quinto eje es el uso eficiente del agua, donde se integran 5 acciones que suman 205,3 millones de euros; seguido del fomento de la I+D+i, con tres iniciativas a las que se destinarán 46,6 millones de euros; el conocimiento, sensibilización y participación, con 7 medidas y 2,1 millones de euros y, por último, empleo y capacitación, ámbito en el que se enmarcan un total de cuatro actuaciones que alcanzan los 15,4 millones de euros.
Apoyo a emprendedores
Entre las medidas concretas que incluye la Estrategia de Economía Circular figuran la creación de un plan de apoyo a emprendedores en economía circular, un plan de eficiencia energética sostenible, el fomento de nuevos modelos de negocio basados en economía transformadora y de impacto, la mejora de la eficiencia energética en familias e instituciones, o un plan de digitalización de las declaraciones anuales en materia ambiental.
También destacan el desarrollo de un mercado de subproductos y materias primas secundarias, la mejora de la eficiencia energética en el ciclo del agua, el desarrollo de un plan regional de ecoinnovación, el apoyo a los mecanismos de transferencia hacia tecnologías verdes, actuaciones formativas para los alumnos de educación primaria y secundaria, o la formación a empresas sobre cómo mejorar su eficiencia en el uso de los recursos de una manera rentable.

