
La producción industrial en la Región en noviembre de 2018 experimentó un descenso del 11,2% respecto al mismo mes del año anterior, situándose la segunda por la cola tras Extremadura, que registró un retroceso aún mayor (-19,4%), según los datos publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El sector que más influyó en el descenso interanual de la producción industrial fue el de la energía con un -24,4% de variación, seguido por el de los bienes de consumo no duradero con una tasa del -12,7%.
Por el contrario, presentaron una repercusión positiva los bienes intermedios, cuya tasa de variación se situó en el 9,9%, y los bienes de consumo duradero, con una variación del 6,8%.
Por su parte los bienes de equipo apenas influyeron en la variación interanual de la producción industrial con un 0,8% de variación.
La repercusión que más aportó al descenso interanual, al igual que sucedió en el mes de octubre de 2018, es la de suministro de energía eléctrica, gas vapor y aire acondicionado; refino de petróleo con una tasa de variación de
-27,9%, seguido de la industria de la alimentación (-13,4%).
En el caso contrario, también como en octubre de 2018, destaca la repercusión positiva de la fabricación de productos metálicos, excepto maquinaria y equipo cuya tasa de variación fue del 40,7%.
En el conjunto de España, la producción industrial registró un descenso interanual del 2,8% en noviembre pasado, tras haber logrado un incremento del 3,6% en octubre.
El descenso interanual del índice de producción industrial (IPI) en noviembre se registró en todos los sectores, con la energía (5,6%) y los bienes intermedios (3,0%) a la cabeza.
Una vez eliminados los efectos estacionales y de calendario, la producción industrial acumuló un retroceso del 2,6%, frente al avance interanual del 0,7% experimentado el mes anterior.

