
Cuando pensamos en unas vacaciones dentro de nuestras fronteras, solemos recurrir a las playas de las Islas Canarias o la Baleares, a la costa andaluza, a las montañas pirenaicas, a los pueblos de interior… y a veces no tenemos en cuenta ciudades y espacios que están por descubrir y que, solo por eso, ya merecen ser visitados, como es el caso de Murcia, que sin llamar excesivamente la atención es todo un tesoro nacional que hay que disfrutar, o todo el litoral mediterráneo, conocido como Costa Blanca, con espectaculares espacios naturales y rincones de gran belleza paisajística que no están sobreexplotado por el turismo masivo de sol y playa.
Todavía hay rincones en España que tienen que ser descubiertos por la mayoría de nosotros, lugares excepcionales que no se encuentran en la primera línea del turismo, lo que resulta una gran oportunidad para disfrutarlos en todo su esplendor.
Murcia, el balcón menos conocido del Mediterráneo
Lo primero que vamos a destacar de esta provincia es cómo siendo un sitio tan seguro y apacible, con tantas cosas que ofrecer, con una infraestructura tan completa y con tan buenas conexiones al resto de España, con unos Trenes Murcia de gran calidad y precios económicos, no está más explotada por el turismo. Y es que, sobre todo gracias a las líneas de ferrocarril, tenemos la oportunidad de usar los Trenes Murcia para llegar fácilmente y en poco tiempo con todas las comodidades que proporcionan los Trenes Murcia y que son ampliamente reconocidos por sus usuarios
A escasos 40 kilómetros del mar Mediterráneo, la Región de Murcia ofrece una de las costas más salvajes y mejor conservadas de todo el litoral nacional. A todo el mundo le suena La Manga del Mar Menor, pero pocos saben que, en esta región del sureste español, aún se puede disfrutar de los tramos más puros y vírgenes del Mediterráneo, en lo que se conoce bajo el nombre de Costa Cálida.
La Costa Cálida posee 250 kilómetros de costa que se extienden desde el Mojón en el norte hasta el paraje protegido de las Cuatro Calas en el Sur. En esta franja se encuentran exuberantes y magníficas playas, como la de Calblanque, Cala Cortina, Playa del Portús, las de Bolnuevo y Percheles, Calnegre, Poniente, en Águilas o la más emblemática y conocida de Murcia, La Carolina.
Un poco más al norte, en Costa Blanca
Si le hemos cogido el gusto al Mediterráneo, un poco más al norte podremos seguir disfrutando de la calidad de este mar junto a pueblos un poco más al interior, pero con el mismo sabor salado cubriéndolo todo. Costa blanca cubre 244 kilómetros de playas, calas y acantilados de gran belleza, desde el Pilar de la Horadada en el sur hasta Denia en el norte.
Si queremos abarcar todo este litoral, y pasar unas completas vacaciones en la Costa Blanca, no hay mejor ubicación que los apartamentos en Calpe. Aquí estaremos perfectamente situados, el lugar ideal para utilizarlo como piso franco, centro de operaciones, desde el cual organizar salidas a todo este litoral para pasar las mejores vacaciones posibles.
Lo primero que podremos ver y disfrutar será el propio Calpe, con sus fantásticas playas (de la Fossa, Cantal Roig, Arenal-Bol, del Capri y Peñon del Ifach, o la propia playa Calpe), pero después todo un sinfín de destinos playeros, a cada cual más hermoso y espectacular. Nos espera en esta privilegiada costa, desde Alicante, Torrevieja, Denia, El Campello, Santa Pola, hasta la propia Benidorm, Altea, Elche, Villajoyosa, Guardamar del Segura, Alfaz del Pi, Orihuela, Pilar de la Horadada, Finestrat, Teulada, Benisa, Benitachell, Castalla o Jávea, todos ellos destinos muy populares y maravillosos, muchos de ellos verdaderos paraísos naturales perfectamente conservados.
Pero no solo en sus playas podemos pasar unas vacaciones perfectas, hay otros modos de ocio y espacios naturales de los que disfrutar; monumentos, historia, cultura y una variada y sabrosa gastronomía fundamentada en productos mediterráneos, los más saludables, tanto los del mar como los de su famosa huerta.
No disponemos de espacio suficiente en este reducido artículo para reseñar todo lo que merece la pena de este espacio con vistas al mediterráneo, la mejor de ella la que se aprecia desde el Peñón de Ifach en el propio Calpe, el pueblo más bonito y con el mejor casco antiguo es Altea, la capital de la costa blanca, Benidorm, es el destino que ofrece una mayor oferta turística y mejores infraestructuras, la Isla de Tabarca, el mejor lugar para disfrutar de un arroz en una de sus terrazas después del baño en su reserva marina de belleza incomparable, el palmeral de Elche, el arte sacro de Orihuela… en definitiva, de todo y para todos en esta franja del litoral español que no está masificado por un turismo irresponsable, sino todo lo contrario.

