Ser o no ser
Nunca en la historia reciente de nuestra Región de Murcia había sido más oportuno el dilema shakesperiano. Nos encontramos en plena Revolución Industrial, la cuarta, y, como en todos los momentos disruptivos de la historia, se presenta un dilema: aprovechar la oportunidad y colocarnos a la vanguardia del proceso o, por el contrario, perderla, con el riesgo de que nuestro tejido económico sea sustituido por tejido foráneo, al menos en parte.
Hace unos cuarenta años, mi abuelo utilizaba dos ganchos en su tienda para llevar la contabilidad. Hoy es impensable “entender” cualquier negocio, ni tan siquiera un kiosco de periódicos, sin un ordenador. Este fue uno de los cambios que nos trajo la consumada tercera R.I. Sin embargo, hoy en día existe una característica singular, a saber, los cambios se producen a un ritmo endiablado por lo que no hay tanto tiempo para adaptarse.
Por este, motivo la Federación Regional de Empresarios del Metal de Murcia está inmersa en un proceso de apoyo y “empuje” para la incorporación de todas las empresas de la Región a esta 4ª R.I. En esta línea, FREMM solicitó a principios de 2018 (y ha conseguido recientemente para la Región), una de las 27 Oficinas de Transformación Digital a nivel nacional. Esta es una batalla que estamos librando “cuerpo a cuerpo”, empresa a empresa. Tenemos frente a nosotros una gran oportunidad para acelerar el proceso y por nosotros no va a quedar.
Pero si queremos estar a la vanguardia, este empuje no es suficiente, se necesitan empresas tractoras que “arrastren” al resto. En la Región existen algunas, pero cuanta más sean, antes conseguiremos ponernos a la cabeza, y esto requiere generar un entorno “propicio” en la provincia que las atraiga.
Para que esto ocurra, tenemos una oportunidad histórica ante nosotros, porque estamos situados en un enclave geoestratégico privilegiado. Por enfrente de nuestras costas, discurre el 75% del tráfico marítimo mundial de mercancías. Sólo tenemos que “alargar la mano” un poco para que parte de ese tráfico genere en nuestra Región riqueza, puestos de trabajo, impuestos, tejido industrial, etc… Si no fuese así, pasará de largo como ocurre en la actualidad. Por ello, está en nuestra mano solicitar que se desarrolle una infraestructura clave, como es la terminal de contenedores de El Gorguel, que nos situaría como un Hub logístico de referencia, no sólo europeo, sino mundial.
Ante todo lo expuesto, vuelvo al dilema inicial mencionado y me pregunto ¿Aprovecharemos los ciudadanos de la Región esta oportunidad excepcional?





















