África tendrá algunas de las economías de mayor crecimiento
Es riesgo son las crisis de deuda
Según diversos expertos, las expectativas de las economías de África en este 2019 podrían calificarse bien como buenas, como desconcertantes o incluso como decepcionantes.
La buena noticia es que en 2019, al igual que en 2018, el África Subsahariana albergará algunas de las economías de más rápido crecimiento, de acuerdo a las previsiones del FMI.
Las tasas de crecimiento serán de nuevo lideradas por Etiopía, Ruanda, Gana, Costa de Marfil, Senegal, Benin, Kenia, Uganda y Burkina Faso, que permanecen de nuevo en el top 10. A estos se le suma Tanzania, reemplazando a Guinea.
La región se espera que albergue un crecimiento total del 3,8%, muy a la par con el pronóstico del 3,7%.
Este crecimiento tiene como pilar la recuperación constante del precio de las materias primas, junto con una mejora en la economía global y una mejora en el acceso al mercado de capitales después de que varios de estos países hicieran grandes esfuerzos para actualizar sus libros contables tras el desplome del mercado de materias primas en 2015.
Estos números podrían ser incluso mejores de no ser por las desconcertantes previsiones de los dos grandes países del continente: Nigeria y Sudáfrica. Ambos se encuentran recuperándose de un duro 2018 y ambos tienen elecciones presidenciales este año.
Se prevé que Nigeria registre una expansión del 2,3%. Esta cifra no es importante, pero al menos mejor que el 1,9% registrado en 2018.
Por otro lado, Sudáfrica crecerá en torno al 1,4%, lo que también es superior al 0,8% de 2018, pero no un dato a celebrar.
De acuerdo con el think tank Brookings y su informe Foresight Africa, estas tasas de crecimiento son muy desproporcionadas en comparación con el crecimiento anual de la población del 2,5%.
Si dejamos a un lado a las dos principales economías y a Angola, el crecimiento agregado del África Subsahariana se prevé que alcance el 5,7% en 2019. Sobre la mitad de las principales economías de mayor crecimiento del mundo estarán localizadas en el continente, con 20 economías creciendo a un ritmo medio del 5% o más en los cinco próximos años, superando así el 3,6% de crecimiento de la economía mundial., según el mismo informe.
Sin embargo, el lado oscuro de las economías africanas en 2019 será el crecimiento de su deuda.
Estamos llegando al final de una década de deuda barata a la que algunos países africanos se sumaron a mitad de la misma. Hay un riesgo real, con la probabilidad de una recesión en 2020, de una caída abrupta en los precios de las materias primas por la caída de la demanda y por tanto, estos países deben luchar para gestionar sus deudas, especialmente si los tipos de interés siguen creciendo.
Al menos 14 países se encuentran con graves problemas de volumen de deuda o se encuentran en riesgo elevado de contraer dicho problema, en comparación con los 6 países de hace tan sólo cinco años. Estos países tienen actualmente un montante de deuda de 160.000 millones de dólares, de los cuales 90.000 se corresponden con deuda externa.
El crecimiento de la deuda en África es una bomba de relojería y la media de la deuda nacional sobre el PIB creció hasta el 57% en 2017, habiendo llegado al extremo en países como Cabo Verde, Eritrea, Congo o Mozambique, donde ya ha sobrepasado el 100%.
Ante el escenario de crecimiento de deuda soberana y las perspectivas de la economía global, los países africanos deben priorizar la mejora de sus fuentes de ingresos y la recaudación fiscal.
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