La empresa de distribución contaba con 42 trabajadores, de los que solo 12 continúan en plantilla
Un grupo de trabajadores del grupo de distribución Espinosa Pomares, la distribuidora de Spar, se han concentrado hoy en la plaza de El Negrito de Lorca para reclamar a los propietarios de la firma el abono de las nóminas impagadas desde hace siete meses.
Los empleados han desplegado una pancarta en la que podía leerse "Nuestras familias tienen que comer. Siete meses de mentiras y engaños" y otra con el nombre del empresario y el mensaje "Paga a tus trabajadores. Nos debes seis nóminas y finiquitos".
Una portavoz de los empleados, Ana Lario, ha dicho que con este acto los trabajadores quieren hacer público los impagos "ya que el dueño huye cada vez que preguntamos por nuestros derechos".
Ha añadido que algunos han sido despedidos "pero hay otros a los que los obliga a ir a trabajar sin cobrar" y ha anunciado que los actos de protesta se repetirán durante el resto de la jornada en la puerta de la casa del empresario.
La empresa tenía 42 trabajadores y ahora solo 12 permanecen en plantilla, aunque no entra mercancía desde diciembre y la deuda de la empresa no solo afecta a los trabajadores, sino a bancos, proveedores y a la Seguridad Social.
Esta empresa llegó a alcanzar en 2009 un volumen de negocio superior a los 14 millones de euros.
Los empleados han desplegado una pancarta en la que podía leerse "Nuestras familias tienen que comer. Siete meses de mentiras y engaños" y otra con el nombre del empresario y el mensaje "Paga a tus trabajadores. Nos debes seis nóminas y finiquitos".
Una portavoz de los empleados, Ana Lario, ha dicho que con este acto los trabajadores quieren hacer público los impagos "ya que el dueño huye cada vez que preguntamos por nuestros derechos".
Ha añadido que algunos han sido despedidos "pero hay otros a los que los obliga a ir a trabajar sin cobrar" y ha anunciado que los actos de protesta se repetirán durante el resto de la jornada en la puerta de la casa del empresario.
La empresa tenía 42 trabajadores y ahora solo 12 permanecen en plantilla, aunque no entra mercancía desde diciembre y la deuda de la empresa no solo afecta a los trabajadores, sino a bancos, proveedores y a la Seguridad Social.
Esta empresa llegó a alcanzar en 2009 un volumen de negocio superior a los 14 millones de euros.







