
La Asociación Nacional de Comerciantes de Vehículos ya ha solicitado al próximo Gobierno un “plan urgente” de retirada de coches para particulares. Este canal es, según Ancove, el ‘pulmón’ de las redes de venta y precisamente está mostrando una tendencia a la baja. Las compras de las familias descendieron un 17,3% en el último mes y su peso se reduce al 38,1% del total de las matriculaciones continuando el descenso que arrancó en verano del año pasado.
El dato, destacan, supone un empeoramiento respecto al comportamiento de las compras por parte de los particulares en el mes de marzo, cuando la caída se atemperó al 5,8% en previsión de Semana Santa y supusieron el 42,3% del total de las ventas del mes.
En el primer cuatrimestre, las ventas a particulares han descendido un 11,1%, hasta las 190.552 unidades y son responsables del 43,67% del total de las compras. En abril, el conjunto de las matriculaciones subió un 2,6% gracias al fuerte tirón de las alquiladoras en plena Semana Santa, con un aumento del 27,1%, y en menor medida por las empresas, especialmente por el tirón de las compras del sector de renting.
Por este motivo, Ancove hace un llamamiento al próximo Ejecutivo para que analice el mercado y el Gobierno en funciones “no caiga en triunfalismos dejándose arrastrar por el dato del conjunto de las matriculaciones de abril que registró una subida del 2,6%. Un mercado donde las compras de matriculaciones no superan el 50% es un mercado en riesgo”.
Ancove insiste en que los mensajes lanzados desde varios gobiernos en contra del diésel han derrumbado el mercado de los particulares que, a diferencia de las empresas de alquiler o las grandes flotas, tienen una compra menos racional y, por tanto, son más sensibles a estos mensajes negativos. “Empresas y alquiladoras saben el uso exacto de sus vehículos y eligen la motorización con términos de eficiencia económica”.

