
Garantizar la seguridad de los trabajadores es un imperativo legal que corresponde a las empresas y los gobiernos, los cuales deben tomar cartas en el asunto para garantizar que se cumplen los acuerdos en materia de prevención de riesgos laborales. Se hace necesario, por tanto, la creación y revisión de las medidas que se han de tomar, para estas actualizados con las tendencias actuales en materia de empleo, pues los trabajos de la era digital son sustancialmente distintos al resto de puestos de trabajo, sobre todo a los de hace apenas unos años.
Como indican desde Semusad, una empresa que lleva desde el año 2000 trabajando en el sector de la prevención de riesgos laborales, todos los daños y accidentes causados a los trabajadores, que no solo les afectan a ellos directamente, sino que también afectan a la economía de la propia empresa, por lo que no solo representa una obligación ética y moral cuidar de sus empleados, sino que es, a su vez, muy rentable.
Estos datos se pueden corroborar con la información que ofrece la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que asegura que los días de trabajo perdidos por cuestiones relacionadas directamente con la seguridad y la salud de los trabajadores llegan a representar cerca del 4% del PIB mundial.
La OIT considera que se hace del todo imprescindible minimizar los daños personales y económicos, pero para conseguirlo se necesita la colaboración e implicación de todos los actores, tanto de gobiernos, como empresas, así como de los propios trabajadores y sindicatos. Solo de este modo se conseguirá reducir la siniestralidad, reduciendo la mortalidad y los daños ocasionados por motivos de falta de medidas de seguridad e higiene en el trabajo.
Cómo afrontar los riesgos laborales de la era digital
Todavía quedan muchos problemas por resolver en cuanto a materia de seguridad laboral cuando se vienen a sumar algunos más de nueva creación, todos aquellos relacionados con el entorno digital. Nadie pone en duda que la tecnología resuelve muchos problemas laborales con máquinas cada vez más especializadas que irán sustituyendo paulatina e inexorablemente un gran número de los trabajadores a la hora de realizar los trabajos más peligrosos. Aquí la inteligencia artificial está abriendo las puertas de par en par al progreso y muchas personas no tendrán que arriesgar sus vidas, las máquinas lo harán por ellas.
Sin embargo, no todo son ventajas y hay cuestiones que quedan por resolver en cuanto a los daños que esta era digital está causando entre los trabajadores. El primero de ellos es a nivel mental y está relacionado con la falta de desconexión.
En esta era digital, nuestra vida está relacionada a internet, a los dispositivos móviles, así que ya no solo tenemos que valorar como riegos laborales solo los accidentes de tráfico, los que se producen dentro de las fábricas, las caídas de alturas elevadas, es decir, los accidentes tradicionales, sino que también el exceso de trabajo a nivel mental, la falta total de desconexión por estar siempre disponibles, siempre atentos al móvil o al correo, representa un nivel de riesgo cada día más elevado.
Otra consecuencia directa de la era digital y en relación a la posibilidad de separar la vida personal de la laboral está ligada al teletrabajo, que sí bien tiene muchas ventajas, como evitar accidentes de tráfico, la flexibilidad de horarios que permiten una mejor conciliación familiar, nos hace muy difícil que realmente asumamos una jornada laboral fija, terminamos siempre por aumentar las horas que dedicamos a las tareas profesionales y mezclamos, inevitablemente, nuestro tiempo de descanso y para las relaciones sociales y familiares con el trabajo.
Todas estas cuestiones han de ser tenidas en cuenta por las empresas, los sindicatos, los gobiernos, que deben tomar medidas no solo en relación al trabajo que se realiza en las ubicaciones físicas, sino también los que se llevan a cabo a distancia, desde cualquier dispositivo conectado a la red. Y es que el principal problema, en este sentido, que sufre la sociedad moderna, está relacionado a la hiperconectividad.
La OIT asegura que el exceso de trabajo hoy día afecta a un 36% de la población, y no solo se refiere a permanecer horas de más dentro de la empresa, sino a esa continua conexión de la mente que está siempre pendiente al teléfono móvil o al correo electrónico, afectando seriamente la salud mental del trabajador, apareciendo altos niveles de estrés.
La seguridad laboral debe ser un valor innegociable y se debe trabajar para buscar nuevas soluciones para estos nuevos problemas que provocan el cambio de paradigma que vivimos a diario con la implantación de la era digital. No podemos dejar pasar las cifras, que nos hablan de que en el año 2018, según los datos aportados por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, la siniestralidad laboral ha aumentado en España. La seguridad laboral reside en una buena formación, un alto compromiso por parte de todos los agentes implicados en el desarrollo de la actividad laboral y una buena comunicación.



