Condiciones en las que vivían los trabajadores. Fotografía: Policía Nacional
Agentes de la Policía Nacional han procedido a la detención de treinta personas como presuntos autores de delitos contra los derechos de los trabajadores, pertenencia a grupo criminal, usurpación de identidad y estancia irregular. Entre los detenidos se encuentran tres empresarios, dos de Alicante y uno de Murcia, propietarios de negocios de procesado y empaquetado de fruta.
Los investigadores, miembros de la Unidad Contra las Redes de Inmigración Ilegal y Falsedad Documental (UCRIF), han practicado cuatro inspecciones en naves y explotaciones agrícolas situadas en Jumilla, Murcia, Archena y Orihuela.
La Policía tuvo conocimiento de que en la zona podrían estar actuando diferentes organizaciones criminales, con sedes en Valencia y Madrid, dedicadas a la explotación laboral de inmigrantes en el sector agrícola. Se inició así una investigación conjunta entre la Jefatura Superior de Policía de la Región de Murcia y la Comisaría Provincial de Alicante.
Las pesquisas llevadas a cabo arrojaban la existencia de dos grupos criminales especializados en embaucar a personas en situación irregular y en precario estado económico para explotarlos laboralmente. Tanto sus integrantes como los cabecillas, se dedicaban a la captación y reclutamiento de trabajadores, sin permiso de trabajo y en situación irregular, para labores agrícolas: contrataban a menores de edad sin autorización para trabajar, traficaban con mano de obra ilegal, ofrecían condiciones laborales engañosas, alojaban a los empleados en naves industriales y locales destinados al garaje de vehículos y, en muchas ocasiones, sus empleados, o no recibían el salario prometido o lo percibían muy por debajo de la cantidad ofrecida inicialmente.
Estos delincuentes captaban a sus víctimas en uno de los sectores más desfavorecidos de la sociedad: inmigrantes en situación irregular y en estado de extrema pobreza. Contactaban con ellos en ciudades como Madrid, Valencia, Alicante y Murcia, mediante anuncios en páginas de internet, redes sociales, conocidos portales de anuncios, anuncios en emisoras de radios latinas y carteles callejeros. Tras el primer contacto, eran citados en los emplazamientos donde debían realizar el trabajo y eran alojados en condiciones inhumanas, en naves, garajes o talleres.
A partir de ese momento los embaucados eran sometidos a condiciones de servidumbre o semi-esclavitud. En algunos casos hacían pasar a los trabajadores por condiciones de trabajo difícilmente soportables para que estos abandonasen la actividad laboral y no tener así que abonarles paga alguna por el trabajo ya realizado, con la excusa de haber dejado la tarea sin terminar.
Finalmente, se ha procedido a la detención de 30 personas, todos varones: ocho de nacionalidad boliviana, tres españoles, dos rumanos, un italiano, tres colombianos, un indio, ocho hondureños y cuatro marroquíes.
Tras la puesta a disposición de los detenidos, los juzgados competentes de Murcia y Jumilla, han ordenado el ingreso en prisión de tres de los detenidos, cabecillas y principales responsables de este entramado delictivo.
La investigación ha sido desarrollada por agentes de la Policía Nacional pertenecientes a la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras, dependiente de la Jefatura Superior de Policía de la Región de Murcia, junto con agentes de la Comisaría Provincial de Alicante.

