De héroes, amigos y débiles
Estos días he caminado mucho en pos de encontrar información para una próxima narración. No sé si saldrá, pero puedo asegurar que ha merecido la pena el esfuerzo y el itinerario. He hallado.
De ese bastante entresaco varias reflexiones y estampas. En una de ellas percibí que en una milésima de segundo alguien decidió comportarse como un héroe, y fue un héroe, en verdad, porque la decisión fue en tan solo esa milésima de segundo que refiero y que nos define como personas en tantas y tantas cosas.
Amigos
También constaté que la locura regala fábulas que nos reportarán más felicidad. Nos dejaremos, por ende, ver por las luces, que tanto calor y deseo nos imprimen.
Hay una gran hilera de oportunidades. Lo sabemos, pero es aconsejable recordar las opciones con las que contamos, sobre todo si fomentamos el papel de los amigos.
Cuando llora
Finalmente me digo, me reitero, que una sociedad se mide por cómo trata a sus niños y a sus mayores, los sectores más sensibles de una comunidad. Cuando un niño llora por necesidad, cuando llora un anciano, el sistema falla, y, en ese sentido, se derrumba un poco, o un mucho, el modelo que tanto trabajo ha costado edificar.
Un poeta señaló que en los actos cotidianos se registra si está nuestro corazón. Así es. Es conveniente comprobarlo.





















