El presidente español reclama "liquidez", pero ni los líderes de la Unión ni el BCE se dan por aludidos
Los líderes de la Unión Europea fijaron en la noche de este jueves sus prioridades para la agenda de
crecimiento que aprobarán en la cumbre de junio, en una cita informal que ha
servido para constatar la ruptura del eje franco-alemán en torno a los eurobonos
y el consenso para abrir una nueva etapa en la unión monetaria.
En contra de lo previsto, el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, no hizo ningún guiño durante su rueda de prensa a las peticiones del presidente españól, Mariano Rajoy, y el máximo responsable de BCE, Mario Draghi, no dio ninguna indicación sobre una posible actuación de la institución como demanda una España acosada en los mercados.
Rajoy había defendido ante el resto de líderes de los Veintisiete la necesidad de garantizar la liquidez, financiación y sostenibilidad de la deuda en la eurozona. Rajoy considera que esta ha de ser una prioridad de la UE, y así lo ha explicado en la cumbre informal de los jefes de Estado y de Gobierno comunitarios que se ha celebrado en Bruselas.
El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, aseguró a última hora de este jueves que la institución continuará haciendo "todo lo que sea necesario" para salvaguardar la estabilidad de la zona del euro y no dio ninguna indicación sobre una posible actuación en los mercados como demanda España.
Al término de la reunión de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión celebrada en Bruselas, Draghi explicó que el presidente español, Mariano Rajoy, defendió en el encuentro la necesidad de "más liquidez", pero sin dirigirse específicamente al BCE.
"Fue sólo una declaración general sobre la situación actual", explicó el italiano a los periodistas, a quienes subrayó que esa liquidez que demanda España "podría ser proveída por otras fuentes también, no sólo por el BCE".
Draghi subrayó que la mayoría de líderes europeos "defendieron la independencia del BCE", y destacó la importancia de "mantener la credibilidad de esta institución", un mensaje que fue apoyado "por todos" los países.
Dicha independencia está establecida en los tratados europeos, "y es positiva para los miembros de la zona euro", recalcó.
Rajoy, al término de la reunión, subrayó también la independencia del Banco Central, pero consideró "capital" que intervenga para apoyar a los países en apuros.
"Si las deudas públicas no se pueden sostener tenemos un problema, pero esa es una decisión que corresponde al BCE y que ya tomó en alguna ocasión", señaló.
Preguntado por el debate sobre los eurobonos, Draghi subrayó que sólo "tiene sentido" cuando hay una unión fiscal.
En contra de lo previsto, el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, no hizo ningún guiño durante su rueda de prensa a las peticiones del presidente españól, Mariano Rajoy, y el máximo responsable de BCE, Mario Draghi, no dio ninguna indicación sobre una posible actuación de la institución como demanda una España acosada en los mercados.
Rajoy había defendido ante el resto de líderes de los Veintisiete la necesidad de garantizar la liquidez, financiación y sostenibilidad de la deuda en la eurozona. Rajoy considera que esta ha de ser una prioridad de la UE, y así lo ha explicado en la cumbre informal de los jefes de Estado y de Gobierno comunitarios que se ha celebrado en Bruselas.
El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, aseguró a última hora de este jueves que la institución continuará haciendo "todo lo que sea necesario" para salvaguardar la estabilidad de la zona del euro y no dio ninguna indicación sobre una posible actuación en los mercados como demanda España.
Al término de la reunión de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión celebrada en Bruselas, Draghi explicó que el presidente español, Mariano Rajoy, defendió en el encuentro la necesidad de "más liquidez", pero sin dirigirse específicamente al BCE.
"Fue sólo una declaración general sobre la situación actual", explicó el italiano a los periodistas, a quienes subrayó que esa liquidez que demanda España "podría ser proveída por otras fuentes también, no sólo por el BCE".
Draghi subrayó que la mayoría de líderes europeos "defendieron la independencia del BCE", y destacó la importancia de "mantener la credibilidad de esta institución", un mensaje que fue apoyado "por todos" los países.
Dicha independencia está establecida en los tratados europeos, "y es positiva para los miembros de la zona euro", recalcó.
Rajoy, al término de la reunión, subrayó también la independencia del Banco Central, pero consideró "capital" que intervenga para apoyar a los países en apuros.
"Si las deudas públicas no se pueden sostener tenemos un problema, pero esa es una decisión que corresponde al BCE y que ya tomó en alguna ocasión", señaló.
Preguntado por el debate sobre los eurobonos, Draghi subrayó que sólo "tiene sentido" cuando hay una unión fiscal.



