
El crecimiento de las exportaciones agroalimentarias españolas se desaceleró en 2018, con una subida del 0,6%, el peor dato de al menos los últimos nueve años.
Así se desprende de los informes anuales de Comercio Exterior elaborados por el ministerio de Agricultura desde 2010, y cuya última edición ha sido divulgada hoy.
En 2018, las exportaciones agroalimentarias -que incluyen las ventas al exterior tanto de productos procesados por la industria como de frescos de empresas agrícolas, ganaderas y pesqueras- ascendieron a 50.349 millones de euros.
España se consolida así como el cuarto país más exportador de la UE de este tipo de mercancías, con una cuota del 8,8%, y los ingresos generados por la venta al extranjero de estos productos suponen el 17,7% de todo el comercio exterior del país.
Sin embargo, las exportaciones españolas en general aumentaron un 3,2% en 2018, 2,6 puntos más que el incremento observado en el sector agroalimentario.
Por sectores, la carne de porcino (3.414 millones de euros), los cítricos (3.093 millones) y el aceite de oliva (3.027 millones) fueron los productos más exportados.
Por destinos, el 73% del valor exportado procede del comercio con la UE, con Francia (8.245 millones), Alemania (5.772 millones), Italia (5.143 millones) y Portugal (4.894 millones) como países más importantes.
Pese al "brexit", las ventas al Reino Unido crecieron más de un 3%, hasta los 4.076 millones de euros.
Fuera de Europa, el país que más compró fue EE.UU., con poco más de 2.000 millones de euros y una subida del 1,7% el pasado año, en contraste con la caída de China, que redujo sus compras casi un 12%, hasta los 1.300 millones.
En cuanto a la importación de productos agroalimentarios, pesqueros y forestales, el gasto de España ascendió a 38.360 millones de euros en 2018, lo que supone un incremento del 0,6%.
El saldo comercial -la diferencia entre exportaciones e importaciones- se situó en 11.984 millones de euros, un 0,3% superior al de 2017.

