
El número de parados se redujo en la Región en 11.500 personas de abril a junio, hasta los 95.900; en tanto que el número de ocupados aumentó en 19.200 hasta los 622.100, según los datos de la Encuesta de Población Activa publicada este jueves.
En el conjunto de España, los ocupados aumentaron en 333.800 hasta los 19.804.900 trabajadores, logrando así cifras de empleo que no se alcanzaban desde 2008.
Según la EPA, el número de desempleados disminuyó en 123.600 personas y se situó en los 3.230.600 parados -mínimo también desde finales de 2008-, lo que redujo 67 centésimas la tasa de paro, hasta dejarla en el 14,02%; y 13,36% en Murcia, la más baja desde 2008.
El incremento del empleo fue superior al descenso del desempleo porque la población activa se incrementó en 210.200 personas, hasta 23.035.500 personas, de forma que la tasa de actividad se elevó al 58,74% de la población española.
En términos interanuales, el empleo ha aumentado en 460.800 personas (2,38% más), en tanto que el paro disminuyó en 259.500 personas (7,43% menos) en los últimos doce meses.
La creación de empleo del segundo trimestre se centró en el sector servicios, con 313.200 ocupados más y, en menor medida, en la industria (56.000), en tanto que disminuyó en la agricultura (30.400) y la construcción (5.000).
El empleo a tiempo completo aumentó en 283.000 personas, mientras que el de tiempo parcial lo hizo en 50.800, de forma que se mantiene el porcentaje de personas que trabajan por debajo de la jornada habitual (al 14,9%).
El número de autónomos creció en 2.100 personas, debido al aumento de las ayudas familiares y miembros de cooperativas, que compensaron el descenso de 11.000 empleadores y empresarios independientes.
Mientras, el número de asalariados creció en 330.500 personas, debido al alza tanto de los contratados temporales (166.100 personas) como de los indefinidos (164.500), lo que eleva medio punto la tasa de temporalidad (al 26,36%).
Menos empleo público
El empleo en el sector privado subió en 352.900 personas, hasta los 16,6 millones de ocupados, y el empleo público disminuyó en 19.100 personas, hasta 3,19 millones.
El empleo crece este trimestre prácticamente en todos las edades, pero con más fuerza entre los mayores de 55 años (92.200) alcanzando con 3,5 millones el máximo histórico en esa edad, en tanto que sólo se reduce, en 2.200 personas, entre aquellos de 35 a 39 años.
Baleares (62.600 trabajadores más), Madrid (61.100) y Cataluña (40.200) son las regiones que registraron el mayor aumento del empleo en el segundo trimestre del año, en tanto que el único descenso reseñable se dio en Castilla-La Mancha (9.000).
Respecto al desempleo, el descenso se registró principalmente en los servicios (84.800 desempleados menos), aunque también en la industria (14.300), en tanto que aumentó en la agricultura (9.600) y la construcción (3.000).
El paro disminuyó en 49.100 parados de larga duración (personas que perdieron su empleo hace más de un año) y aumentó en 12.000 que buscan su primera oportunidad laboral.
En función del sexo, el descenso del paro fue mayor entre las mujeres (87.300 menos) que entre los hombres (36.300 menos), lo que dejó un mayor número de féminas desempleadas (162.000 más) con una tasa de desempleo (15,78%) superior a la masculina (12,49%).
Por edad, el mayor descenso del paro se observó entre las personas de 25 a 54 años y el mayor aumento se dio entre las de 16 a 19 años, en tanto que, por nacionalidad, la caída del paro se concentró en los nacionales y se mantuvo sin variaciones entre los extranjeros.
Por regiones, los mayores descensos del número de parados durante el segundo trimestre se dieron en Madrid (37.300 menos), Baleares (26.300) y Cataluña (15.300), mientras que los mayores incrementos se registraron en la Comunidad Valenciana (10.700), Castilla-La Mancha (6.300) y Andalucía (6.000).
Valoraciones
La patronal murciana CROEM ha advertido este jueves que la última EPA incluye unos resultados sustentados en factores que podrían ser temporales, como el auge de determinadas ramas de servicios que hacen prever unos buenos registros turísticos, si bien reconoce que en ese segundo trimestre se ha producido una creación de empleo más intensa de lo esperado.
Se insiste en la Confederación en la necesidad de crear un entorno adecuado que permita una senda sostenible de creación de empleo, sobre todo teniendo en cuenta el posible impacto negativo que podrían tener determinados acontecimientos como la continua inseguridad política o la no disipación de la incertidumbre relativa al Brexit.Atendiendo al comportamiento sectorial, los principales impulsores del mercado laboral murciano han sido Construcción (3.800 ocupados más que en trimestre anterior) y sobre todo Servicios (16.900), que favorecido por el inicio de la temporada alta turística ha mostrado comportamientos destacados en algunas de sus ramas como Comercio, reparación de vehículos, transporte y hostelería (+9.000), Actividades artísticas y recreativas y empleo doméstico (+2.300) y Administración Pública, educación y sanidad (+3.600).
En cambio, resulta más moderada la evolución de Industria (+1.800) mientras se pierde empleo en Agricultura (-3.400), muy afectada por la escasez hídrica.
Por otra parte, aumentan en prácticamente la misma cuantía los asalariados indefinidos (+11.900) y los temporales (+11.600), lo que eleva la tasa de temporalidad hasta el 32,5% (desde el 31,7% del trimestre anterior), más de seis puntos por encima de la nacional (26,4%).
Asimismo, se contabilizan 15.500 nuevos efectivos en el sector privado, por 8.100 del público. Finalmente, por edad la mayor creación de empleo se concentra entre los mayores de 45 años (+12.400), en tanto solo se destruyen puestos de trabajo en el tramo de 25 a 34 años (-500).
También la Cámara de Comercio valora que esta segunda EPA del año consolida el dinamismo del mercado laboral regional, a pesar de las incertidumbres que presenta el marco político, con los efectos en el aplazamiento de decisiones de inversión y creación de empleo que ello supone. En este sentido, los empresarios subrayan que las buenas perspectivas de la economía nacional y regional configuran una oportunidad de seguir creando empleo y riqueza en la Región, para lo que se hace necesario contar con Gobiernos que generen confianza, ofreciendo estabilidad y seguridad jurídica, y abordando los déficits estructurales que limitan nuestro potencial de desarrollo.

