Dejar de ser una empresa exportadora para ser una empresa global
Una de las debilidades que suelen estar mostrando las Pymes y su pérdida de competitividad internacional, se basa en que no están preparadas para asumir un nuevo concepto de la internacionalización. Las empresas ya no tienen que estar internacionalizadas sino ser globales.
Hace unas semanas, en una de mis visitas a los departamentos de exportación de las empresas, un responsable de venta internacional manifestaba que antes la receptibilidad de los nuevos clientes era mucho mayor.” Al decir que estábamos exportando a más de 20 países se nos miraba con mucha atención y respeto. Ahora nada de eso les impresiona ni les genera seguridad”.
Si vender en la UE no es exportar, si los mercados de fuera de la UE no quieren que se les venda si no hacer negocios con ellos y si los clientes nuevos y actuales en los mercados no buscan empresas exportadoras entonces… ¿Qué actitud debe asumir la empresa para ganar en competitividad y en posicionamiento?
Hoy por hoy, la globalización está desarrollando un nivel de competencia cada vez más alto; cada vez más fuerte puesto que no solo se incorporan a los sectores productivos empresas locales, sino que también se incorporan empresas de otros continentes que también están apostando por la internacionalización. Empresas peruanas, chilenas, colombianas, turcas… tienen como objetivos Europa, el norte de África, China, etc. Así, las empresas que tradicionalmente tenían unos volúmenes de exportación importantes, ven como las ventas y los beneficios se están viendo reducidos
¿Qué hacer entonces? ¿Cómo alcanzar más competitividad? ¿Cómo defender la facturación en todos y en cada uno de los mercados en los que se opera?
Como siempre, la respuesta no es muy sencilla.
La respuesta la podemos vislumbrar en las estrategias que están tomado las multinacionales o las grandes empresas que son, en definitiva, las que crean tendencia, las que suelen ser pioneras en el desarrollo de cualquier mercado. Si desde el departamento de internacional se tuviera más tiempo para observar, para estudiar y para simular se podría ver que:
- Se están aprovechando de productores locales que ofrecen componentes o productos, ya con la calidad imprescindible, para el proceso productivo de nuestras empresas.
- Incorporando tecnología en su proceso de comercialización y de atención al cliente.
- Están ampliando la cartera de productos para satisfacer las necesidades de nuevos segmentos de mercado que antes no existían.
- Generan nuevas alternativas a través de la modificación de sus variables de riesgos y de formas de pago.
- Invierten en el establecimiento en sus principales mercados a través de sucursales o filiales.
- Amplían el departamento de compras importando productos o tecnología que les permitan generar nuevos productos más competitivos o más baratos.
Básicamente, los puntos anteriores son los que las grandes empresas y multinacionales hacen La respuesta a las preguntas anteriores de cómo alcanzar más competitividad o de cómo defender la facturación pasan por volver a vivir, de volver a sentir la “adrenalina” de la internacionalización. Si hace años se decidió exportar, ahora hay que decidir instalarse, de constituir empresa fuera. Ahora no impresionaremos al cliente por el número de empresas a los que exportamos si no en las que estamos ubicados. Un nuevo paso, un nuevo reto: de empresa internacionalizada a empresa globalizada.
Si se desea saber la evolución de las inversiones en el extranjero, del establecimiento de empresas españolas de cualquier sector de actividad, se puede hacer a través de la web http://datainvex.comercio.es/ de la Secretaría de Estado de Comercio.
@mmartinm_comex
www.miguelangelmartinmartin.com
[email protected]





















