Bankia, Catalunya Caixa y NovaGalicia formarían parte de la nueva institución
El Gobierno es consciente de que las nuevas
exigencias a la banca pueden frenar el interés por las subastas de entidades en
manos del Estado y por eso estudia, entre otras opciones, la posibilidad de
crear un banco público con ellas.
Según han explicado fuentes próximas al proceso, por el momento no hay ninguna
decisión tomada, pero la vuelta de tuerca de la reforma financiera y el estudio
de los balances por parte de consultoras y auditoras ha hecho plantearse
alternativas.
El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, ya reconoció ayer
que se barajaban distintas posibilidades, aunque no puso ningún ejemplo.
Un día después, fuentes próximas al proceso aseguran que el escenario central
para el Ejecutivo seguiría siendo subastar las entidades nacionalizadas, como
Banco de Valencia, CatalunyaCaixa, NovaGalicia y posteriormente la
participación del Estado en Bankia.
Si bien, admiten que parece cada vez más difícil llevarlas a cabo en el corto
plazo.
En este momento, la única subasta que parece más fácil es la del Banco de
Valencia, por el tamaño de la entidad, mientras que la gran incógnita se
plantearía con CatalunyaCaixa, cuya subasta estaba prevista para antes del
verano.
En el caso de esta entidad, cuyas cuentas ya están estudiando los bancos
interesados, todas las opciones están abiertas, desde retrasar la subasta,
utilizar la entidad como un banco público o juntarla a otras entidades
participadas por el Estado.
NovaGalicia, que dispone de plazo hasta septiembre para encontrar inversores,
parece complicado que vaya a evitar ser subastada, como podría pasarle a Bankia
tras su saneamiento, por lo que el Gobierno tendrá que pensar también qué hacer
con ellas.
El Estado se debe replantear su estrategia de desinversión, explica una fuente
financiera, que recuerda que los bancos son partidarios de agrupar las subastas
y plantean que quizá lo mejor sería hacerlo más adelante.
Por el momento, lo único que está claro es que en pocos días el Estado
controlará el 20% del sistema financiero español y que una hipotética unión del
banco de CatalunyaCaixa, el de NovaGalicia y Bankia daría lugar a un gigante
con más de 450.000 millones de activos.



