
Los juegos de azar han vivido una transformación muy grande durante los últimos años que ha obligado a los gobiernos a replantear sus mecanismos de control. La aparición en internet de páginas webs especializadas en este tema como https://free-spins.net/ ha ido creciendo exponencialmente y cada vez hay más información al respecto.
Dentro de este sector, las máquinas tragamonedas han sido un elemento habitual en los salones de juegos españoles. El creciente interés por este tipo de juego, sumado a una mayor preocupación de los gobiernos para regular está actividad ha llevado a la instalación de estrictos controles que se han ido reforzando y reformulando con el paso de los años.
En España, una parte de la legislación es de competencia autonómica y cada gobierno regional se encarga de establecer sus propias normas al respecto. Bajo el trasfondo de unas leyes de índole nacional, se establece una normativa a nivel autonómica. Mientas que desde el gobierno central se fijan una serie de condiciones ligadas a la prohibición de acceso a menores a las máquinas tragamonedas así como lo relacionado con los impuestos y licencias; desde el ámbito regional se fijan otros aspectos. Entre ellos está la ubicación de los salones de juego o la moda reciente de los lugares para apostar. Hay comunidades que han limitado la instalación de este tipo de establecimientos cerca de centros educativos, así como su horario.
La regulación de las máquinas tragamonedas se ha visto afectada por la entrada con fuerza del juego online, que ha obligado a los gobiernos a realizar una reformulación de la normativa. El juego ya no está presente en lugares físicos que pueden tener un fácil control, sino que ahora se encuentra también en internet, al alcance de millones de usuarios de todo el mundo. El dato es demoledor. Entre 2015 y 2017 los juegos de azar por internet han subido casi un 600% en España, lo que ha significado un aumento espectacular del dinero movido por esta actividad hasta alcanzar los 2.700 millones de euros.
Nueva ley en 2015
El gobierno de España advirtió esta situación en 2015, cuando aprobó una regulación del juego por internet a través de la dirección general de Regulación del Juego. Esta modificación en la norma, que trataba de dar respuesta al repentino crecimiento del número de jugadores virtuales en España, se centraba en el apartado del control de los impuestos y la declaración de las ganancias. La normativa aprobada hace cuatro años y que rige el sistema actual dice que quienes tienen unos ingresos anuales superiores a 22.000 euros, están obligados a declarar los beneficios del juego y las apuesta online cuando estos superen los 1.000 euros. Esta cifra aumenta a 1.600 cuando se trata de rentas que cada año ganan menos de 22.000 euros. Sobre estos ingresos, el Estado aplica un impuesto que gira en torno a un 30% y que debe abonar cada jugador con respecto al dinero ganado con el juego. El objetivo de los gobiernos es tratar de que el dinero movido en este mundo y que quede fuera de control sea mínimo.



