
"Las empresas familiares destacan por tener mayores tasas de supervivencia en épocas complicadas". Ha sido una de las frases más destacadas del rey Felipe VI durante la inauguración este lunes en Murcia del XXII Congreso Nacional de la Empresa Familiar, que reúne hasta mañana martes en la ciudad a más de 500 líderes del sector junto a destacadas personalidades de la política y la economía del país.
Felipe VI, quien ha recordado que "en la Región de Murcia las empresas familiares suponen más del 90% del tejido empresarial y del 80% del empleo", ha asegurado que "apostar por la educación es una prueba de compromiso con el estado de bienestar y con el futuro, que depende en gran medida de nuestros jóvenes. Es vital preservar una cultura emprendedora que es un valor de todos", con lo que apoyaba el manifiesto firmado este domingo por los organizadores del congreso reclamando una formación de calidad que satisfaga las necesidades de las empresas.
Además, Felipe VI ha considerado esencial un "mayor apoyo" a la empresa familiar para "dinamizar su crecimiento" y expandir su negocio al exterior con el fin de contribuir a que España incremente su peso en una Europa "fuerte y unida".
Ante más de medio millar de directivos de toda España, que le han recibido con una prolongada ovación en el Auditorio y Centro de Congresos, don Felipe ha remarcado la importancia que las empresas familiares tienen en "la vertebración y la cohesión territorial" y como motor de crecimiento.
En la inauguración del congreso también han intervenido el presidente de la Comunidad Autónoma, Fernando López Miras, y la ministra de Economía en funciones, Nadia Calviño.
"Tenemos la responsabilidad y la obligación de dirigir nuestra mirada a las empresas familiares porque son ejemplos de seguridad, más allá del corto plazo", ha afirmado López Miras, que también ha pedido que las administraciones públicas no se conviertan en un “factor de riesgo” o una “amenaza” para el desarrollo empresarial que se sume a las incertidumbres a nivel internacional como los nuevos aranceles fijados por Estados Unidos o el Brexit.
La ministra de Economía y Empresa en funciones, Nadia Calviño, ha considerado este lunes que el desarrollo empresarial y el crecimiento económico debe ir ligado a los principios básicos de “estabilidad presupuestaria”, “sensibilidad social” y “reformas estructurales” que, junto con el impulso a la formación de calidad, jugarán un papel fundamental en el crecimiento.
Calviño se ha referido al “entorno internacional inestable e incierto” en el que se desenvuelve la economía global, que está en fase de enfriamiento y afectada por las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China o la salida del Reino Unido de la Unión Europea, entre otros factores.
A pesar de ello, ha dicho, la economía española “está capeando mejor que otros países” esa coyuntura y mantiene su expansión, con un crecimiento continuo de su PIB, si bien ha reconocido que será más moderado que en ejercicios anteriores.
Por último, ha puesto en valor que “España es un gran país, dinámico, que acumula diversos activos” para las empresas como son la seguridad física y jurídica, el aumento de empresas competitivas y líderes en sectores punteros, las infraestructuras y una población “activa, abierta, plural, flexible y dispuesta a afrontar los cambios”, por lo que ha insistido en la importancia de contar con un gobierno “fuerte y estable” que permita aprovechar esas fortalezas.
Por su parte, Francisco Riberas, presidente del Instituto de la Empresa Familiar, ha explicado que el lema elegido para el congreso de este año, 'Un paso adelante', "significa que tenemos que ir más allá de para hacer frente a los retos de la demanda y de la competitividad actual. Estamos en un momento histórico para las empresas familiares". Además, ha reclamado que haya cuanto antes "un gobierno estable que dé seguridad".




