Esta noche es Nochebuena y mañana... Dios dirá
Trotski está emocionado con la llegada de las fiestas navideñas. Son las segundas que pasa en casa en momentos delicados. Hay poco que rascar en sus bolsillos y menos que habrá en el 2020, pero parece no importarle mucho.
Ahora está metido en la Comisión de Fiestas de La Florida, que es el barrio donde vivimos, y está muy participativo. Encarna,la alcaldesa pedánea, le ha encargado hacer el belén viviente y el papel de Papa Noel y Trotski se lo ha tomado en serio.
Ha encargado en el chino del pueblo un disfraz y se ha dejado la barba y el bigote.Y más que un perro parece un chivo. Trotski, junto a Fernando, Mónica y otros muchos más va a "organizar el belén", como aquella vieja película de los 60.
Hasta tienen preparada una fiesta de fin de año vecinal, pese a los problemas que mi amigo el alcalde les está poniendo. A él, a Trotski, la autoridad se la suda. Es un ácrata que proviene de la ultraderecha,y esos deben de ser los peores.
Trotski quiere ser el pregonero de las fiestas, pero no le dejan. Sus barrabasadas de antes le están pasando factura y muy pocos tienen "los huevos" para defenderle. La pedánea sí, y sus amigos de la Comisión, y por eso ahora es su incondicional.
Trotski, tan encantado de la vida, no sabe lo que se le viene encina en el 2020. Si ahora íbamos justos, a primeros de año el pienso se lo tendrá que agenciar en Cáritas o en los comedores sociales.
2020 no será un buen año, quizás el peor de nuestra vida, pero Trotski, que es un inconsciente, solo piensa en lo biéń que se lo pasará estas fiestas, y todo el dia está con la cancioncilla esa de "Esta noche es noche buena y mañana...."





















