Miguel Garaulet, en su despacho.
Miguel Garaulet Rodríguez, de 51 años, casado y con dos hijos, es licenciado en Ciencias Económicas y Empresriales por la Universidad de Murcia y MBA por ENAE Business School. Ha desarrollado la mayor parte de su trayectoria profesional en la empresa ONO, en la que ocupó diversos cargos de dirección. En 2013 creó su propia firma de consultoría para empresas y durante los últimos cuatro años ha representado a la Región de Murcia en el Congreso de los Diputados tras encabezar la lista de Ciudadanos. Ahora, tras la debacle sufrida por su partido en las últimas elecciones, retoma su actividad profesional como economista y consultor.
¿Qué se aprende de una derrota como la sufrida por su partido en las últimas elecciones?
Se aprenden muchas cosas: quién es tu amigo, quiénes son tus compañeros de viaje, quiénes están a tu lado y quiénes no, quiénes siguen apoyándote y quiénes no, quién es la gente que vale la pena y quién no, y más cuando nadie esperaba que iba a pasar esto.
¿Cómo lleva la vuelta a la vida profesional después de la política?
Bien, porque siempre he trabajado y no sé estar parado. Trabajando en lo que me gusta, buscando proyectos que puedan ser interesantes y que me permitan seguir trabajando en Murcia. Es complicado, porque hay que volver a empezar de cero y eso es algo que habrá que revisar, porque si no los profesionales no van a querer ir a la política.
Entonces, ¿se arrepiente de haber entrado en política?
Nunca, nunca. Ha sido una experiencia magnífica, maravillosa. Todo el mundo debería trabajar alguna vez en política, porque hacemos política cada día desde que nos levantamos… hasta cuando negocias con tu mujer ir un fin de semana a un sitio. El problema es que se le ha dado una imagen negativa a la política; se generaliza la mala praxis de unos pocos y no te das cuenta del bien que te ha podido hacer una persona trabajando por ti, pero yo estoy muy contento de ser el que más iniciativas ha presentado a nivel nacional de todos los diputados murcianos.
¿Y qué ha pasado con Ciudadanos para que obtener un resultado tan malo?
Creo que ha habido una mala comunicación de la política que hacemos, tanto a nivel nacional como regional. Durante cuatro o cinco meses todas las noticias que salían de Ciudadanos en la Región de Murcia eran negativas, y eso cala. No hemos sabido transmitir ni lo que se ha hecho ni nuestro proyecto de futuro.
Pero el resultado ha sido malo en toda España…
En los sitios donde teníamos dos diputados [como en Murcia], la mala comunicación de la estrategia nacional ha supuesto la pérdida de uno, pero aquí también ha habido un efecto negativo de lo que se ha hecho aquí, y el otro diputado se ha perdido por no haber explicado bien cómo se han hecho las cosas en la Región y por la sensación de que nuestro partido no era un partido útil. Ha habido 45.000 personas que habitualmente votaban y se han quedado en su casa porque no tenían otra opción que no fuera Ciudadanos; estaban con nosotros y se han quedado en su casa. Eso es lo peor, no saber comunicar.
¿Qué tiene que hacer el partido para recuperar la confianza?
Volver a ser útiles, hacer que la gente nos vea como útiles. Somos un partido de centro que atrae al centro a los dos grandes partidos. ¿Cuál es el problema ahora? Que al no existir ese partido de centro, los otros se van a los extremos, a los populistas. Cuando se genera descontento general, impotencia ante lo que está pasando y, además, los que podemos salvar la situación no conectamos, la gente se va a los extremos; es la llamada de la tribu.
¿Y en Murcia?
El afiliado de Murcia solo pide tres cosas: una es poder participar más dentro del partido, que las votaciones y la toma de decisiones sean más transparentes, y que haya más autonomía dentro del partido.
Ha dicho usted que al no existir ese partido de centro se tiende al populismo. Viendo el resultado, ¿hay que ser radical, extremista, para ganar unas elecciones?
No, al revés. Los extremos, los radicales, nunca van a ganar unas elecciones, pero sí pueden condicionar a los grandes partidos. Nosotros no éramos un partido de poder y eso atraía; cuando éramos un partido bisagra éramos un partido que atraía; cuando quisimos pegar el salto y ser un partido de poder, eso es lo que no se ha entendido. Tenemos que volver a transmitir el espíritu que nos hizo nacer y crecer, ser un partido de consenso, posibilitador de políticas útiles.
Al anunciar su vuelta a la vida profesional, se ha definido usted mismo en Twitter como “economista, buen negociador y consultor integral”. ¿Cuáles son las cualidades de un buen negociador?
Saber escuchar, saber lo que quieres y cuáles son tus límites de negociación, conocer cuáles son tus capacidades negociadoras, lo que puedes llegar a ofrecer y lo que no, pero lo más importante es conocer a quien tienes enfrente y sus límites, porque todo el mundo los tiene, sus puntos fuertes y sus puntos débiles.
¿Qué puede aportar un profesional consultor o un negociador a una empresa?
En primer lugar está el tema del coste, y ahí es importante el outsourcing: un profesional externo que pueda hacer unos trabajos que no pueden internalizar porque sería un coste importante; pero además podemos aportar variedad de pensamiento, variedad de criterios a la hora de tomar decisiones, diferentes formas de pensar a la hora de trabajar una estrategia. En Murcia, muchas empresas tienen una forma muy endogámica de ver las cosas y hace falta que venga alguien desde fuera y les abra los ojos. También podemos ayudarles a buscar las personas adecuadas para determinados proyectos, o las mejores formas de vender su producto. Y las empresas se están dando cuenta de que eso es importante.
En cualquier caso, ha dicho usted que sigue a disposición del partido. ¿Se ve de vuelta a la vida pública?
Creo en este proyecto, creo en la necesidad de un partido de centro, liberal y progresista, que atraiga a los dos grandes partidos a unos posicionamientos moderados, liberales, progresistas, europeístas, un partido que tiene que crecer y tener su sitio, y yo quiero estar ahí. Vamos a trabajar, porque no hemos dejado de gobernar para veinte millones de españoles, somos la tercera fuerza política en representación municipal, así que vamos a trabajar -yo creo que bajo el liderazgo indiscutible de Inés Arribadas- en un nuevo planteamiento y una nueva forma de hacer política que nos permita que los ciudadanos vuelvan a creernos y vernos como un partido útil.










