
Repsol está ultimando los detalles de la inversión de 150 millones de euros para producir biocombustibles de segunda generación en sus instalaciones del Valle de Escombreras, que fue anunciada por el presidente de la compañía, Antonio Brufau, en una visita a la refinería hace algo más de un año, dentro de una inyección total de 300 millones de euros en la planta cartagenera en un plazo de cuatro años.
Según el diario El Economista, la petrolera dará a conocer el proyecto en las próximas semanas, de forma que las instalaciones de Cartagena alcanzarían una producción de 250.000 toneladas anuales de este tipo de combustibles. El diario añade que la empresa está trabajando en la captación de socios para recoger los aceites -la materia prima de este combustible- a la espera de que el Gobierno impulse su reciclado por parte de los ayuntamientos.
Según anunció Brufau a finales de 2018, se espera que la ampliación esté hecha y en funcionamiento en un plazo de entre tres y cuatro años. La empresa ya trabajaba entonces en el desarrollo tecnológico y de ingeniería para hacerlo posible, así como en la captación de socios para la recogida de aceites a lo largo del mundo.







