
La prueba para acceder a la Universidad, la EBAU, provoca inquietud y últimamente quejas sobre desigualdad entre estudiantes, pero esta vez la tensión es mayor por el parón de clases presenciales a causa del coronavirus, que pueden conllevar que estén mejor preparados los que cuentan con clases virtuales.
La ministra de Educación, Isabel Celaá, celebra el próximo martes una reunión telemática con el Ministerio de Universidades, las comunidades y la Conferencia de Rectores para que la Evaluación de Bachillerato para el acceso a la Universidad (EBAU) 2020 "se adapte a las nuevas circunstancias".
Se va a estudiar, según Educación, la forma de retrasarla, que el calendario de matrícula universitaria se adapte a las circunstancias y ningún estudiante se vea perjudicado.
Para saber cómo va a ser esta vez la EBAU "hay que coger una bola de cristal", afirma el director del colegio CEU San Pablo San Chinarro (privado), Carlos Ortiz, que reconoce que es "difícil" hacer previsiones.
Desde el Sindicato de Estudiantes (SE) se ha exigido a Educación "medidas extraordinarias" para la EBAU como son la reducción de los temarios e incluso su suspensión y que la nota media del Bachillerato sea la nota de corte para acceder a la Universidad.




