EL BESO por Maria Ángeles Hernández-Gil Bordallo

![[Img #68689]](https://murciaeconomia.com/upload/images/03_2020/1363_foto-maria-a1.jpg)
Hablar de Coronavirus no me parecía apropiado, ya bastante bombardeados estamos, de hecho, ya no hablamos ni leemos otra cosa incluso hacemos bromas absurdas para no desesperarnos, pero la triste realidad es otra. No me pareció apropiado, pero reconozco que estuve tentada, entrevistar a algún médico y conseguir, porque no, más lectores. Pero decidí seguir en mi línea como si nada, hablar del día del padre, transmitir cosas bonitas con ilusión, positivismo como si nada estuviera pasando en este país y esperando que este confinamiento que estamos padeciendo pasara deprisa y sin grandes repercusiones.
CONFINAMIENTO, guau, está palabra pesa y mucho, en derecho es la pena que se le impone a un condenado a vivir en un lugar diferente a su domicilio, bajo vigilancia. Pero sin entrar en esto…hoy ha pasado por mi WhatsApp un pequeño escrito, desgarrador, pero a la vez precioso, muy triste, sí pero muy sugerente. Está escrito delicadamente, con una sensibilidad sublime y cargado de mensajes muy duros pero sensibles y elegantes. Y es que su autora es así, ella es una mujer única y todo lo que transmite por muy duro que sea es con amor, ternura, sosiego, sutileza, sensibilidad, comprensión... Una mujer muy cabal, sensata, de mente abierta y muy creativa. Puedes estar conversando horas y horas, su empatía es auténtica y en cada palabra te enseña algo sin darse cuenta, pero principalmente te hace valorar lo fundamental, QUIEN ERES Y LO QUE VALES. A mí me ha inspirado desde pequeña, su belleza serena, sus detalles, extrovertida, sociable, despreocupada, de mente moderna y actual, pero a la vez tímida y cauta, una mezcla muy suya que la hace ser única y especial.
¿Quién es, de donde es y a que se dedica Maria Ángeles Hernández-Gil? Pasé muchas temporadas de mi infancia y juventud en Málaga, donde nací y casi se desarrolló mi juventud. Siempre he sido muy inquieta, tímida y soñadora. Inventaba historias porque mi imaginación volaba por otros caminos. En el conservatorio de Murcia estudié la carrera superior de piano. La música ha formado parte de mi vida, me ha proporcionado una gran satisfacción, aunque no me he dedicado a ella profesionalmente.
Disfruto a mi familia. Mis tres hijas y mis cinco nietos son para mí lo mejor de la vida. Estoy muy cerca de ellos, tanto física como emocionalmente. Y ya que tengo esa suerte quiero y necesito aprovecharla a tope.
Trabajé en la empresa de mis hijas, PAPARAJOTE. Durante dieciséis años, he tenido viviendo en casa, en régimen de familia, estudiantes de español de todos los países y razas. La experiencia ha sido fabulosa. Siempre me han impresionado los países escandinavos, me atrapaban su naturaleza y exotismo de sus habitantes; una enamorada de todo lo Nórdico. Ahora me gusta ir a Noruega y Suecia de la mano de toda la gente que he conocido en casa y con frecuencia pienso que no me hubiera importado vivir allí.
![[Img #68690]](https://murciaeconomia.com/upload/images/03_2020/9865_foto-maria-a3.jpg)
¿Qué encuentra Maria Angeles en la escritura? Siempre me ha encantado escribir; vivo rodeada de cuadernos (el mejor regalo que se me puede hacer) y en ellos escribo con lápiz, tomo notas de todo lo que veo, oigo e imagino. Tres amigas y yo publicamos un libro: "En busca de Ítaca". Estuvimos doce años dando clases de religión en Sangonera la Verde, y de esa etapa surgió la idea. Y ahora, escribir, se ha convertido en mi mejor motivo para afrontar la vida, que intento sea un poco más sosegada.
La salud me ha jugado malas pasadas y, hace dos años, mientras convalecía de mi segundo cáncer de mama (el primero lo tuve con 39 años), decidí que tenía que hacer algo para mí, y eso era empezar a escribir en serio y con disciplina. Necesitaba obligarme porque mis prioridades eran muchas y siempre había una excusa para no hacerlo. Alguien me habló de un taller de escritura que se impartía en la Fundación Trinitario Casanova; con el curso empezado me admitieron y allí conocí al mejor y excelente profesor de escritura del mundo: Juan Cano, y a los compañeros más generosos. He trabajado con pasión todo lo que hacíamos en clase. Cada semana, con el tema propuesto por el profesor, había que presentar un relato. Para mí ha sido una sorpresa darme cuenta de la importancia que supone un buen aprendizaje. Estoy muy orgullosa de cada texto que hemos trabajado durante el curso.
En mis escritos hay relatos de viajes: N. York, Estambul, Escocia... Estocolmo, Bergen, y otros relatos con una visión intimista de las cosas que observo.
¿Qué haces para estar así de bien? Me encanta el deporte, moverme, sentirme ágil. Trabajar, estar activa todo el día y caer rendida a la cama. Siempre me han faltado horas en el día. Soy lo que vulgarmente se dice: Aprendiz de mucho maestro de nada. Ahora disfruto de una etapa personal bastante serena. Y satisfecha de haber cumplido mis sueños de niña.
![[Img #68688]](https://murciaeconomia.com/upload/images/03_2020/15_foto-maria-a2.jpg)
Os dejo con su escrito, EL BESO, ese acto o expresión mágica de cariño, amistad, amor, incluso deseo…del que en estos momentos nos vemos privados.
Me entretengo mirando por las cristaleras que dan a la calle. Me acerco con frecuencia para observar si hay algún cambio. Las ramas desnudas de los árboles borran el paisaje y aumentan la desolación del exterior. Los carritos,rebosantes de comida, son arrastrados con lentitud, como leves pinceladas impresionistas, dan una nota de color a la calle desierta. Esto no es un sueño. No es un intento de dulcificar la ausencia de sentido. Es una auténtica realidad. Mi instinto de conservación se rebela ante lo que veo.
Algo está mutando en la tierra. Los profetas que con tanta imaginación desplegaron su apoteosis de lo absurdo han dado en la diana. Todo está sucediendo como presagiaron sus mentes desbordadas por el deseo de describir lo imposible. Todo es patético, pero real. Hemos entrado en el mundo tan anunciado de escafandras futuristas. La naturalidad con la que estamos aceptando el encierro es meritoria, resignada y disciplinada. Aquí no caben medias tintas. Empezamos teniendo miedo, sin saber exactamente por qué.
Poco a poco vamos tomando conciencia de que algo muy malo está ocurriendo, porque cada día nos va calando, como gotas de agua, la terrible actualidad con la llegada del maldito coronavirus. Ahora nos protegemos,menos mal. El mundo no se acaba.
Que no cunda el pánico, aunque el hecho de llenar la despensa se ha convertido en el deporte favorito para paliar el tedio, y muchos o algunos muestran tanta intensidad, que parece que les va la vida en ello. En poco tiempo se han desvalijado los estantes de los supermercados; no quedan productos básicos para sobrevivir; es imposible que se haya duplicado la ingesta de alimentos en la familia. Dan ganas de llorar al ver las estanterías vacías…Hablamos de solidaridad… Esto es la otra cara de la moneda.
Pero al entrar en el mundo de los sentimientos, vemos que algo se ha roto también. No es momento para demostraciones de cariño. Prohibido cualquier acercamiento físico. Stop asir manos, dar palmadas en el hombro, tocar, hacer una pequeña caricia. Es peligroso. De repente nos hemos vuelto fríos y distantes, como barras de hielo envueltas en sal para que no queden adheridas. Hemos cambiado nuestro ingenioso “piel con piel” por el sistema métrico decimal; que obliga respetar, como distancia mínima entre personas un metro bien medido.
Adoramos manifestar nuestras emociones. Las reservamos para momentos entrañables de nuestra vida, cuando sentimos fluir generosamente nuestros deseos, desbaratando situaciones grises. Somos personas en acción,con estrategias reservadas. Un simple beso puede cambiar la vida, y nuestra extrañeza ante lo que ocurre tiene su cénit en lo que significa, precisamente,ese cambio.
No poder besar. Inutilizar este sentimiento de Amor, tan traducido en el gesto de acercar nuestros labios, hacia la otra persona. Está prohibido como tantas cosas ahora. Hay que explicar a los niños por qué los mayores nos hemos detenido ante ellos, con tanta distancia por medio. Por qué no los acariciamos, abrazamos y les besamos como hacemos siempre. Ellos lo necesitan y nosotros también. El beso es lo primero que aprende un niño;porque en este gesto se concentra todo el amor del mundo y de la naturaleza humana. Preguntaría muchas más cosas. Mi pensamiento vuela esperanzador cada vez que miro la calle, tan desierta como mis preguntas.¿Recuperaremos este alto en el camino?
Espero que lo leías varias veces…yo cada vez que lo leo saco algo nuevo, porque en este breve escrito se dice mucho. Le doy las gracias a María Angeles, mi tía para quien no se haya dado cuenta de que llevamos el mismo apellido, por dejarme compartir con vosotros algo tan suyo. Aprovecho para decirle lo mucho que la quiero y la admiro, algo que tal vez no le haya dicho nunca, y es que todos vivimos la vida con mucha intensidad, pero esta va pasando y no demostramos nuestro cariño y amor a las personas que nos importan. Todos tenemos y nos movemos por emociones y este artículo es fruto de una emoción mía o de la suma de muchas de ellas.
Gracias por leerme.





















