No a la prórroga
Con fecha 29 de abril de 2020, Sentencia 000112/2020, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal de Justicia de Aragón, y en particular el Magistrado Don Javier Albar García, vienen a dejar muy tambaleada la posibilidad de que el declarado estado de Alarma, pueda tener respaldo Constitucional en cuanto a la restricción de derechos y libertades a toda la población, o dicho coloquialmente, si querían confinarnos en nuestros domicilios tenían que haber utilizado otra vía, como el estado de Excepción.
En mi último artículo ya hablé de todo esto, pero sigamos metiendo el dedo en la llaga.
¿Y por qué no lo hicieron si nada se lo impedía?, veamos. El estado de Alarma lo declara el Gobierno sin
consultar con nadie, y tiene una duración de 15 días. La prórroga (no las prórrogas indefinidas), necesita ser votada en el Congreso, como así lo hizo, poniendo a Pablo Casado en un verdadero dilema. Si no apoyaba la prórroga se convertía en otro culpable de tantas muertes y contagios, y si la apoyaba, digamos que blanqueaba la actuación irregular del gobierno. Entre lo uno y lo otro, sin dudarlo, optó por el bien común y la vida de los españoles. Bien. Y así, prórroga tras prórroga.
En éste estado de Alarma por motivos sanitarios, se puede restringir la libertad de movimientos, incluso confinar en domicilios o centros sanitarios, pero “solamente” a todos los que estén contagiados o pudieran estar en riesgo de contagiar. Pero no se puede encerrar a toda la población en sus domicilios. Es a todas luces inconstitucional, o cuanto menos, tiene toda la apariencia jurídica de serlo.
“La ocasión la pinta en calva”, (y mas cuando nos gobiernan unos impresentables mentirosos de la peor calaña política), debieron pensar Pedro y Pablo, dedicándose a traspasar la barrera de la decencia política, aprovechando un confinamiento, exclusivamente sanitario, para meter leyes en el BOE, a su conveniencia, que en una situación normal hubiesen sido un escándalo. Como suele decirse comúnmente, con premeditación, nocturnidad y alevosía.
¿Pero por qué el gobierno no declaró el estado de Excepción en su primer momento evitando que se le pueda reprochar judicialmente su actuación?, que se le reprochará, aclarémoslo.
El Gobierno no puede declarar el estado de Excepción él solito, ni siquiera por la COVID. La Constitución recoge que solo puede declararlo el Congreso y como máximo por dos meses, teniendo que dar todo lujo de explicaciones y ceñirse estrictamente a lo que allí se aprobase, sin saltarse los acuerdos adoptados, porque serían nulos. Cosa que, en el estado de Alarma, están haciendo lo que les sale de las entrepiernas, incluso saltándose al propio Rey.
¿Y qué pueden hacer la oposición, PP, VOX y Ciudadanos?, pues lo único que ya se puede hacer, tal y como está la cosa, “no respaldar más prórrogas del estado de Alarma y exigir que se transfiera a las Comunidades la gestión de la desescalada”, aun a riesgo de que los pajarracos Pedro y Pablo y su prole extremista comunista, expertos en echar mierda con ventilador, les acusen de irresponsables.
¿Prórroga?, ¡No, gracias!, bastante se han reído ya de nosotros.
Si, el coronavirus es algo malísimo, pero el hambre es peor, y la hambruna, en mayor o menor grado, pudiera estar cociéndose en nuestro horizonte.
No tenemos ni un euro, se está prometiendo lo que no se puede dar, se han arruinado los empresarios, se está cultivando la cultura del todo gratis, la gente ya no emprende ni quiere hacerlo, el consumo por los suelos, el turismo a Grecia, el paro por las nubes, el producto interior bruto por los suelos, la deuda en el infinito, quieren dejar a todo el personal contratado para la COVID, sin carga de trabajo y cobrando (por si las moscas), no hay dinero para pagar las pensiones, el paro y a los funcionarios… Sí, ya lo sé, Europa nos va a ayudar, pero no lo hará para instaurar un sistema económico comunista, y si lo hace, será con los hombres de negro sujetando las riendas del país. Vamos, lo que se conoce como “el rescate”.
Pero es lo que merecemos. Miren, han fallecido por culpa de una pandemia, de momento, 50.000 españoles, no ha habido protecciones sanitarias, falta de respiradores, camas y de todo, han cerrado comercios e industrias con mas de cuatro millones de parados, la gente ha sido prisionera con dudosa legalidad, en sus domicilios, y ¿saben cómo hemos reaccionado?..., ¡cantando el Resistiré y aplaudiendo!.
Ni una protesta, ni pancartas, ni manifestaciones, ni nada de nada, solo palmas y cantos.
Les aseguro qué, si hubieran ido a los supermercados y los hubiesen encontrados vacíos, si a la hora de poner la mesa no hubiese habido nada para comer, ni Resistiré, ni aplausos. ni gracias, ni sanitarios, ni COVID, ni leches…, hoy España sería una bola de fuego por toda su geografía. Y si esto no ha ocurrido, ha sido gracias a esa iniciativa privada que tanto odian Pedro y Pablo el coletavirus.
Más vale que todos vayamos pidiendo ya “Gobierno dimisión” antes de que la cosa se ponga más fea, que todo esto no pinta bien. Y si no, escuchen lo que dice la prepotente Ministra sobre los negocios que no pueden abrir por ser ruinosa la situación, con total desprecio a los puestos de trabajo que generan: “quién no esté cómodo que no abra” … Oye, y por qué no decimos todos “si no sabéis hacer vuestro trabajo ¿por qué no os largáis al retrete de vuestras casas?..., ¡ya estáis tardando!, pero no, seguiremos aplaudiendo a las 20 horas y cantando el Resistiré.
Lo dicho, “no a la prórroga del estado de Alarma”, ¿oído Pablo Casado?.





















