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¿Qué dispara la prima?

Muchos se preguntan con desconcierto por qué, si ha habido rescate, la prima de riesgo sigue subiendo. La prima de riesgo mide la diferencia en riesgo de comprar bonos españoles frente a bonos alemanes, es decir, los intereses de más que exige un inversor porque considera que hay más riesgo de que no le devolvamos lo invertido. Alguno pensará: ¿pero cómo puede pensar un inversor que perderá su dinero si invierte en deuda española, si eso es imposible? También pensaban eso los que invirtieron en deuda griega y ya han perdido un 90% de su inversión.

Hay varias razones por las que nuestra prima de riesgo ha batido récords, alcanzando ayer los 543 puntos básicos sobre el bono alemán. La primera es que este fin de semana la deuda de nuestro país se ha incrementado en la friolera de 100.000 millones de euros, lo que naturalmente incrementa las posibilidades de que no podamos pagarla. Asimismo, organismos internacionales están dudando de que España pueda cumplir sus compromisos de reducción de déficit este año y el siguiente, lo que significa que piensan que va a seguir incrementando considerablemente su deuda.

Pero el motivo más grave es el temor de los inversores a que nuestro país siga los pasos de Grecia.

Cuando se rescató a Grecia los bonos que habían comprado los inversores privados se convirtieron en deuda subordinada, es decir, quedaron por detrás en prioridad de cobro respecto al dinero prestado por el fondo de rescate. Después se les exigió una quita 'voluntaria'.

En el pasado, muchos bancos y fondos de inversión han comprado deuda soberana de España para minimizar sus riesgos, para preservar su capital, como una opción más que les garantizaba 'seguridad'.
 
Hoy muchos de esos inversores extranjeros están pensando que no invierten en bonos españoles, «no sea que acaben pidiéndome que voluntariamente acepte una quita» y, como consecuencia de esos temores, sube la prima de riesgo.

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