
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha pedido este sábado a los ciudadanos cuyos territorios entran el lunes en la fase 1 de la desescalada que actúen "con toda la cautela y toda la prudencia" y ha subrayado la necesidad de que cada persona siga "a rajatabla" las reglas vigentes en su territorio.
En una nueva comparecencia en La Moncloa, Sánchez ha hecho referencia asimismo a los territorios que seguirán en la fase 0 y cuyas autoridades y ciudadanos han realizado también un esfuerzo "enorme", según sus palabras.
Son los territorios, ha explicado, que sufrieron el impacto más agudo de la pandemia y que "precisan algo más de tiempo" para definitivamente controlarla y poner a punto sus sistemas de salud.
Sánchez ha agradecido la coordinación con las comunidades autónomas y ha elogiado el comportamiento de toda la población, que han actuado como una "comunidad humana" y ha conseguido "reconquistar al virus el 99 % del espacio que nos había arrebatado", pero ha hecho numerosos llamamientos a no bajar la guardia.
"El virus no ha desaparecido, sigue ahí, al acecho", ha alertado.
Por otra parte, Sánchez, ha valorado el "ejemplo de diálogo y unidad" demostrado ayer por los agentes sociales, al alcanzar un acuerdo para prorrogar los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) hasta el 30 de junio, más allá del estado de alarma.
El presidente ha asegurado además que en la mesa tripartita que formarán Gobierno, patronal y sindicatos se estudiarán cuáles son "los sectores más afectados como consecuencia de la crisis", para ver cómo "extender o prolongar esos ERTE en el tiempo".
Asimismo, ha recordado la intención del Gobierno de elaborar un acuerdo social para el empleo, junto a lo
Sánchez ha resaltado la importancia de "ver cómo se reincorporan los trabajadores a la actividad económica" en la desescalada que comienza ahora, con la reapertura y reactivación de negocios.
Respecto a las medidas que se negocian en Bruselas, el presidente del Gobierno ha recordado las medidas que se están planteando en el Eurogrupo y que ascienden a 540.000 millones de euros, al tiempo que ha dejado claro que no se trata de ningún "rescate".
Ha explicado que, por un lado, se negocia una línea de crédito del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) "sin ninguna otra condicionalidad que no sea la del gasto sanitario y otros vinculados con la crisis sanitaria del COVID-19".
Además, ha recordado un segundo instrumento, el fondo de reaseguro por desempleo, con el que se financian, por ejemplo, los ERTE, y un tercero que comprende una línea de garantía de liquidez del Banco Europeo de Inversiones (BEI) que sea complementaria y genere sinergías con las líneas del Instituto de Crédito oficial (ICO).
Preguntado por las líneas ICO, puestas en marcha por el Gobierno para dotar de liquidez a pequeñas y medianas empresas (pymes) y autónomos, Sánchez ha recordado que aún se está ejecutando la segunda de las líneas, conforme a la demanda del mercado, con un total de 262.000 operaciones a lo largo de estas últimas semanas.
"Hemos aprobado la tercera línea, de 95.400 millones de euros", ha dicho Sánchez, en lo que forma parte de "un esfuerzo extraordinario, sin precedentes", y ha recordado que "el planteamiento es llegar a 100.000 millones de euros".





