
Que el Gobierno prohíba las rebajas en las tiendas físicas o cualquier acción comerciales que puedan suponer aglomeraciones ha supuesto una "incoherencia" para el sector textil. Unas medidas que además obligan a mantener una distancia de seguridad de dos metros entre clientes y un aforo limitado al 30% de capacidad.
El pasado sábado se publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) que las comunidades que entrasen en la Fase 1 podrían abrir las tiendas con una superficie menor de 400 metros, pero no podrían anunciar rebajas. Una restricción que no afectará a las ventas online de dichos comercios, pudiéndose aplicar cualquier descuento en sus productos.
Desde la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged) muestran su preocupación continúa siendo la prohibición de mantener los centros y parques comerciales cerrados, ya que estos no podrán abrir hasta entrar en la fase 2 de la desescalada, en principio, a partir del 25 de mayo.
Para Anged, "no tiene sentido" que se prohíba abrir los centros comerciales cuando "cumplen todas las garantías de seguridad" necesarias y se permita abrir los mercadillos, en los que es imposible controlar el aforo ni las garantías sanitarias.
De lo contrario, esta última medida sí favorece a los mercadillos ambulantes. Según la orden del BOE se establecerán las condiciones de seguridad e higiene aplicables al abastecimiento de productos alimentarios y de primera necesidad, a través de la red de suministro de venta ambulante.
En la Región, a pesar de que se había propuesto esperar a la Fase 2, la mayoría de los mercadillos volverán a las calles a partir del lunes 18, a excepción de los de La Fama, Santa María de Gracia y El Palmar.





