
Las organizaciones agrarias y cooperativas han mostrado su preocupación por los objetivos de la estrategia "De la granja a la mesa" presentada este miércoles por la Comisión Europea (CE) por considerar que incrementará sus costes de producción sin los incentivos o el apoyo financiero adecuados.
Bruselas plantea una transición hacia una producción de alimentos más sostenibles, con medidas como una reducción del uso de fitosanitarios y fertilizantes o propuestas para sustituir la carne por otras proteínas.
"Preocupa que la CE abra el debate con unos objetivos medioambientales muy ambiciosos, sin tener en cuenta la falta de rentabilidad de un sector que ha demostrado ser básico en el abastecimiento de alimentos", mientras la sociedad ha estado confinada por la pandemia, ha declarado Cooperativas Agro-alimentarias en un comunicado.
Las cooperativas han solicitado "medidas de impulso estructural que sirvan para encarrilar el desequilibrio en la cadena alimentaria donde el productor es el eslabón más débil y el primero en sufrir”.
Han pedido que se estudie la pérdida de competitividad de un modelo europeo exigente frente a los productos importados obtenidos con condiciones menos restrictivas, y han reclamado objetivos basados en “evidencias científicas” y no en argumentos ideológicos.
Asaja ha lamentado, en una nota de prensa, que la CE presente estrategias ecologistas “que asestan un duro golpe” a la agricultura, porque "ponen en cuestión la seguridad alimentaria”, según un comunicado.
"Se imponen severas limitaciones" al uso de fitosanitarios, fertilizantes y antibióticos, "privando" a los agricultores de unas herramientas "esenciales" para garantizar la salud de los animales y los cultivos, ha recalcado.
COAG ha rechazado "la hipocresía de las políticas de escaparate de la UE" porque la estrategia exige más compromisos a los agricultores, con el incremento de costes de producción, “sin reforzar el presupuesto de la Política Agrícola Común (PAC) ni cuestionar los tratados comerciales”, según un comunicado.
Sostiene que los productores "deben ser protagonistas de la lucha contra el cambio climático y liderar el compromiso por un modelo sostenible", pero para ello la UE debe establecer el principio de soberanía alimentaria y condicionar las importaciones a los estándares de calidad y bienestar animal que ya cumple el campo europeo.
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos ha apuntado que la estrategia tiene "luces y sombras" , pues entre sus aspectos positivos "pone en el centro a por considerar que incrementará sus costes de producción sin los incentivos o el apoyo financiero adecuados" de la cadena y plantea la promoción de canales cortos de comercialización, el comercio justo y el etiquetado transparente.
Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos pidió el aplazamiento de la estrategia hasta conocer el impacto de la pandemia.



