
Lo que parecía casi imposible, ya es una realidad. El turismo regresa este verano a la Región como un soplo de aire fresco y renovado. A pesar de que la idea para aquellos que este año buscan un alquiler en la costa es bien diferente, algunas inmobiliarias como Inmopolt cuelgan el cartel de completo y se preparan para atender a una larga cola de espera. Sandra Roca, gerente de la inmboliaria Inmopolt, asegura que el alquiler de viviendas vacacionales se presenta como un rayo de luz en el turismo en este verano "de incertidumbre".
¿Qué buscan este verano los turistas?
Los clientes principalmente están buscando viviendas con piscina privada. Quizás, en años anteriores se decantaban más por piscinas comunitarias, ya que estas eran mucho más económicas. El confinamiento nos ha cambiado y ahora se busca intimidad porque existe cierto respeto al contacto con otras personas. Ya no importa que tengan más o menos habitaciones. Desde esta inmobiliaria, hemos activado una cláusula en el contrato para que aquellas personas que estén alquilando viviendas con piscina comunitaria y finalmente no puedan hacer uso de ellas, puedan cancelar su reserva con total garantía.
¿Podríamos decir que el perfil del cliente ha cambiado?
Nos estamos encontrando con clientes que les da más igual que estén cerca de la playa, pero prefieren tener asegurado el uso de piscinas privadas. Por ejemplo, en el Mar Menor, se demandaban muchas urbanizaciones como las de Mar Menor Golf Resort y Roda Golf, porque eran residenciales y cercanas al mar, pero ahora no. Como muchos clientes no pretenden hacer uso este año de las playas, no se prioriza tanto esta opción como la de la piscina.
¿Hay cola para reservar este verano?
Nosotros tenemos habilitada una lista de espera. No nos queda nada desde hace un mes o un mes y medio. Aunque no sabían muy bien cómo iba a ser el turismo, las casas con piscina privadas están reservadas casi todas desde principio de la pandemia. Creo que, si tuviéramos mil viviendas más, seguramente las tendríamos alquiladas. La gente nos está pidiendo que lo tengamos en cuenta si hay una cancelación de última hora.
¿Esto es algo habitual?
Solemos tener mucha demanda. A estas alturas, en años anteriores ya podríamos rondar un 80-90% de ocupación, pero este año ya estamos al 100% y nuestra lista de esperar es mayor. De hecho, tenemos más viviendas que otros años, porque hay muchos clientes que tienen su segunda vivienda en venta y han decidido alquilarla para que al menos cubran esos gastos de mantenimiento.
El coronavirus también ha cambiado la manera de pensar del turista veraniego. En definitiva, prioridad a las viviendas con piscinas individuales antes que al tamaño o a la cercanía a las playas. Sin duda, un verano muy diferente, pero esperanzador para el sector turístico.







