
“Toda broma esconde un poco de verdad, toda indiferencia una pizca de decepción, cada despedida un brote de nostalgia y cada sonrisa oculta un poco de dolor. ¿Porqué seguir comparándonos con los demás, si en realidad nada es lo que parece?”
Nos pasamos la vida comparándonos con los demás. Olvidamos que nuestra singular forma de ser tiene sus propias características y destrezas; y que son estas las que debemos poner en valor. Esto no sería un gran problema si no fuera porque el resultado de esas comparaciones pueden afectar negativamente a nuestra autoestima.
Si observas unos minutos descubrirás que casi nada es lo que parece. Que cada una de las personas con las que te comparas tienen más de un estado, aunque habitualmente solo enseñan uno, el que muestra lo que quieren que veas. Nadie enseña debilidades, ni torpezas y si se hace, es con un propósito de falsa humildad, de adornar nuestra gracia o sentido del humor.
Lo que tienes de diferente es justo lo que tienes de más bonito. Disfruta de tu singularidad. No trates de parecerte a nadie, no lo necesitas. Ser de verdad seduce sin querer.
Juanma Quelle
Cocah. Speaker. Escritor
www.juanmaquelle.com


