
Levantas la vista y son las nueve de la noche. Miras el calendario y ya estás a fin de mes. Cuando levantas la cabeza el año está a punto de terminar. Cuando por fin encuentras tiempo, ya tienes 67 años o más, cuando por fin eres libre ya no están tus amigos de siempre, cuando dispones del tiempo ya no recuerdas las cosas que amabas, cuando por fin te detienes ya no tienes vida para el amor de tu vida. No dejes de hacer las cosas que amas por falta de tiempo. Elimina de tu vida el después.
Hemos convertido la vida en una rueda de hámster de la que no somos capaces de bajarnos. La mayoría de nosotros permanece en ella hasta que un día un giro inesperado, un percance, un diagnostico médico, nos dejan desnudos ante una realidad implacable, nos hemos pasado la vida aplazando las cosas que nos hacen felices.
Recuerda que el propósito de la vida es vivir, que no se trata de llegar a todo, sino de vivir lo que tienes. Elimina de tu vida las distracciones y céntrate en disfrutar del momento, del ahora.
Lo que tenga que llegar, llegará. Mientras tanto, vive.


