
"Mi mundo es el arte desde que nací y de esto me gustaría hablar"
Ha comenzado el verano y con esas ansias de sentir los abrazos del sol en Entre Tú y Yo empezamos con melodía, armonía y ritmo, hablando del “arte de las musas”. Pero antes voy a confesarme, sí confesarme, os voy a reconocer lo difícil que es para mí entrevistar a una persona tan polifacética como la de hoy. Profesora de música, profesora de psicología, compositora, pianista, bailarina, coreógrafa, conferenciante, arteterapeuta… y todo lo que hace le apasiona y lo vive sin límites. Si me hicieran la entrevista a mi seguro que con 500 palabras me “despachaban”, yo llevo 2500 y me falta la entradilla y la despedida (¡uf!). Y aquí no puedo aplicar esa frase magnífica de Andersen de que “Cuando las palabras fallan, la música habla”.
![[Img #71792]](https://murciaeconomia.com/upload/images/06_2020/3911_img-20200617-wa0010.jpg)
Además, también quiero pedir disculpas a mi invitada, Soledad, porque me he dejado muchas cosas en el tintero, ¡tu vida da para mucho!, pero tal vez en otra ocasión podamos contar más cosas a nuestros lectores.
Soledad Hernando Mendívil, puro arte, sentido y sensibilidad hoy compone para nosotros esta primera melodía del verano 2020.
Soledad es de Bilbao y nació un bonito día de 1966. Es la mayor de cuatro hermanos, madre vasca, pero padre murciano que un día decidió estudiar Ingeniería en esa bonita ciudad y formar allí su maravillosa familia.
Eres muy polifacética Soledad. ¿Cómo te gustaría que te presentara?
Mi mundo es el arte, desde que nací y de esto me gustaría hablar. Soy una persona muy creativa, curiosa y en continuo aprendizaje. En mi presente gracias a la arteterapia lo que he hecho es aunar todas las artes que he trabajado desde niña.
Cuenta a los lectores de MurciaEconomía un poquito de tu historia…
Mi madre y mi tía son pianistas, desde muy chica he vivido la música muy de cerca. A los 6 años empecé en el conservatorio estudiando piano y yo a esa edad ya estaba siempre en continuo movimiento. En 1977, tenía 11 añitos, a mi padre lo destinaron a Cartagena y estuve desde los 11 hasta los 16 en esta bonita ciudad. Yo veía a las niñas bailar mucho porque aquí había más afición a la danza que lo había entonces en el norte. Fue cuando me “emperré” en que quería bailar, ya no de una manera espontánea como lo hacía en la calle, yo quería hacer “danza formal”. Me apuntaron a la academia de Pili Molina, que para mí ha sido un referente porque en esa academia éramos todas chicas menos José Carlos Martínez que actualmente es el director nacional de la academia de danza en España. Allí aprendí muchísimo, Pili era una profesora muy innovadora y aunque han pasado 40 años son coreografías que ahora están de plena actualidad. Esto ya es un “hito” en mi vida y me marca, queriendo bailar y bailar, pero seguía con el piano, compaginaba ambas pasiones. Cuando regresamos a Bilbao mi familia no dejaba de decirme que del arte no podía vivir y me empujaban a hacer una carrera, como si la de piano y danza no fueran carreras. Tuve que romper muchos moldes en una sociedad machista porque yo quería hacer lo que quería hacer, ¡bailar!
![[Img #71789]](https://murciaeconomia.com/upload/images/06_2020/2913_img-20200617-wa0005.jpg)
Mi profesora de C.O.U que me daba filosofía, asignatura que me encantaba, me asesoró y animó a estudiar psicología porque tenía más salida. Así que cursé esa carrera en Deusto. Disfruté muchísimo a pesar de que lo hice para cubrir el expediente, pero no olvidaba ni la danza ni la música. Con el título en mano le dije a mis padres: “Aquí lo tenéis y, ahora, monto yo mi academia”. Así surgió Armonía, mi academia de danza. Impartía clase de danza y baile de todo tipo: desde niñas hasta mujeres adultas. Esto es lo que me dio mi impulso a nivel personal y profesional. Me dediqué en cuerpo y alma desde 1992 hasta el 2000, pero ¡me casé!, tuve dos hijas y me fue muy difícil conciliar la vida familiar y profesional, como nos pasa siempre a las mujeres. Mis clases eran principalmente por la tarde y no llegaba a casa hasta las 22.30 h. Así que tuve que renunciar a mi sueño, vendí mi academia y empecé a estudiar magisterio para poder hacer lo que hacía en mi academia, pero en horario escolar.
En el 2007 llego otra vez a Murcia porque, sin querer hablar de política allí era muy difícil impartir las clases tal y como yo tengo concebida mi profesión y a España. El euskera era obligatorio para impartir clases y para mí era un impedimento porque no lo había estudiado.
Llego a Murcia que es una ciudad de luz, tiene una energía que a mí me encanta, que es la mía. El Mediterráneo me da vida y aquí llevo 13 años. Elegí el colegio Capuchinos entre las opciones que tuve, y aquí estoy muy feliz porque puedo desarrollar toda mi vocación artística. Soy profesora de música en toda la etapa de primaria y en bachillerato doy psicología e historia de la música y de la danza. Aquí me siento plena porque está todo lo que yo he estudiado. Hace tres años me planteé hacer un doctorado sobre los beneficios de la música en el cerebro, pero llegó por causalidad la arteterapia a mi vida y esto creo que es lo mejor que he hecho en mi vida.
¿En qué consiste esto de la arteterapia?
Pues mira, Pura, la arteterapia es una disciplina que en España no lleva muchos años, pero sí en Inglaterra y EE.UU., que lo que hace es utilizar el arte como autoconocimiento y crecimiento personal. No es solo para una persona que tiene una enfermedad mental y tiene que ir al psicólogo y que lo hace a través del arte. Cualquiera para conocer su mundo interior lo puede hacer a través de disciplinas artísticas, la música, la danza, el teatro, pintura, escultura…cualquier arte, porque el arte tiene una función simbólica, te ayuda a conocerte por dentro y a relacionarte sanamente con los demás, además te conecta con toda tu creatividad porque recuperas, en mi caso, a la niña que llevo dentro. Con la arteterapia yo he vuelto a reencontrarme con el piano.
De todas estas facetas ¿con cuál te quedas?
Yo me quedo con la integración, no puedo disociar, eso fue un error en mi vida y gracias a la arteterapia puedo integrarlo todo. Yo soy creativa, y ahora mismo hago todo lo que me gusta y no tengo que elegir.
Háblanos sobre el proyecto arteterapéutico Las Mujeres que Habitan en mí.
Es un proyecto artístico llevado a cabo con Mónica Usero que es fotógrafa e ilustradora. Mónica iba pintando una ilustración de una mujer, son 12 y todas aparecen con los ojos cerrados porque están mirando dentro. Ella me mandaba la imagen y yo componía al piano, he puesto música a sus doce ilustraciones de mujeres. Lo hemos expuesto en la Universidad de la Merced, justo la semana antes de empezar el confinamiento, en las jornadas de la mujer del 11 de marzo. Fue precioso porque ella proyectaba su gran cuadro y yo tocaba el piano en directo. Al terminar el público podía hacer preguntas, la interacción fue total. De aquí nos han salido varias ofertas para hacerlas en otros sitios, pero como nos confinamos ha quedado todo pendiente. De este proyecto he grabado un CD con estas doce melodías y Ginés Torres me está haciendo los videos. Estoy muy ilusionada Pura, porque en este confinamiento he seguido componiendo y con Mónica y una nueva compañera Sara Piernas, que es arquitecta vamos a llevar este proyecto artístico a los colegios y a los institutos porque queremos que se vea el arte como una herramienta para sentirse bien. Tú lo habrás visto estos días de confinamiento, cuando mejor nos sentíamos era cuando cantábamos y bailábamos en el balcón, cuando pintábamos arcoíris o corazones. El confinamiento ha visibilizado el arte como una necesidad humana.
¿Cuál es tu estilo como pianista?
Mi entorno y los espectadores me dicen que parecen bandas sonoras de películas, yo no soy muy consciente de ello porque me nace así, me viene de una manera muy natural.
¿Cuál es tu técnica o método para componer?
Yo me grabo cuando empiezo a tocar una melodía de manera espontánea, la dejo reposar y luego la escucho a ver que salió de ese momento y a partir de ahí lo que hago es ordenar y darle estructura. Después hago la grabación final en el estudio.
![[Img #71790]](https://murciaeconomia.com/upload/images/06_2020/1525_img-20200617-wa0009.jpg)
¿Qué piano tienes en casa?
Yo tengo un Kawai, es un piano de pared japonés que tiene un sonido muy aterciopelado, más grave.
¿Qué te hace sentir este instrumento?
Me hace abstraerme del mundo y conectar conmigo misma, me olvido de todo entrando en un mundo muy rico de fantasía y creatividad. Me dejo sentir y que vayan saliendo mis sentimientos. A veces me sorprendo porque nace una melodía nostálgica o melancólica y yo no me siento así y sin embargo habita en mí.
¿Cómo de perfeccionista es Soledad Hernando?
¡Mucho!, hasta la exageración (risas). Esto lo estoy trabajando para quitármelo, pero las personas que hemos pasado por el conservatorio tenemos una auto exigencia y una auto disciplina enorme. Siempre buscamos la perfección, aunque la perfección no existe, ¡somos humanos!
¿Cómo es la metodología del conservatorio?
Creo que la metodología del conservatorio no sigue un ritmo natural. La música es un lenguaje y cuando nosotros hemos aprendido nuestra lengua materna lo primero que hemos hecho ha sido escuchar, después jugar con los sonidos canturreando y por último es la lectoescritura cuando ya vas al colegio. Pues en el conservatorio es, al contrario, lo primero que te enseñan es a leer y escribir música y después a tocar instrumentos, por eso muchos niños abandonan, porque el solfeo es antinatural. Primero hay que escuchar mucha música de todo tipo, luego hay que toquetear muchos instrumentos y ya después aprender solfeo. Igual que en la lengua materna porque es un lenguaje, un idioma.
¿Cuáles son tus referentes pianistas?
Cuando hacia la carrera me gustaba mucho más Beethoven que Mozart y que Bach, porque soy muy apasionada y el gran apasionado es Beethoven. Ahora ya de mayor comprendo a Bach que es muy racional y le he visto una profundidad que antes no le supe ver. Por ello creo que, dependiendo de tu estado, del momento de la vida que estés viviendo, de tu edad, contactas más con unos compositores que con otros. Hoy en día me gusta mucho SaKamoto y los compositores del Impresionismo francés de quien recibe influencias como Debussy y en general todo lo que viene del arte del siglo XIX porque son muy evocadores.
¿Cómo son tus manos?
Esto está muy bien que me lo preguntes (risas). Es un tópico y un error creer que las manos con dedos largos son de pianistas. Los dedos largos entorpecen la ejecución al piano. Como la tecla es hacia abajo no hacia delante un dedo largo te quita velocidad. Al piano hay que tener unos dedos muy fuertes, una muñeca muy ágil y todo al final está en el cerebro que es desde donde viene todo, la mano es un instrumento.
Cuenta a nuestros lectores de MurciaEconomía, ¿qué beneficios reporta el piano, tanto para el que lo toca como para quien lo escucha?
Para ambos es muy beneficioso, pero para quien lo toca se añade la parte motriz porque está metiendo el cuerpo en movimiento, pero solo la actividad de escucharlo es una actividad humana que más zonas neurológicas activa al mismo tiempo porque tiene un componente rítmico y la parte rítmica es matemática, numérica, son medidas y proporciones. Tiene una parte melódica que es la tonal, los sonidos es la parte lingüística. Y luego tiene una parte fundamental que es la espacial porque en una partitura hay que descifrar todos los elementos que hay en ella colocados de arriba abajo y de derecha a izquierda. Se ha investigado que los músicos tienen el cuerpo calloso que es la membrana que une el hemisferio derecho con el izquierdo más ancho, grueso, lo que significa que tiene más conexiones entre los dos hemisferios por lo que una persona que escucha música y mejor si toca música tiene más activos sus dos hemisferios y conectados entre sí.
A ti entonces la música ¿te calma o te excita?
Las dos cosas y aquí entra en juego la musicoterapia. Cuando hay un niño hiperactivo se le suele poner música tranquila para que se calme, pero esto es un error, hay que poner la música en función de su estado, Rock & Roll, Metal, lo que necesite y poco a poco ir llevándole al equilibrio, al centro. Igualmente, a una persona deprimida no le puedes poner Metal porque no conecta. Por tanto, la música puede producir todos los estados de ánimo.
¿Como ves la educación musical en España?
A mí me gustaría que en España se le diera más cabida a la educación musical y al arte en general. Con la música se pueden enseñar el resto de áreas. Con los elementos rítmicos yo enseño matemáticas, con los elementos melódicos enseño lengua.
En el colegio no se le da importancia a la música, de hecho, solo hay una hora a la semana, lengua y matemáticas se dan 5 horas y no siempre hay un especialista de música impartiendo clases. Yo llevo en esa batalla muchos años, no se le dedica el tiempo necesario ni con especialistas y me dan la razón, pero como los niños se preparan para la selectividad tienen que aprender lo que se les pide. Ahora lo que toca es estudiar inglés, son modas. Para los griegos la música era lo primero, no estamos aprendiendo nada nuevo, al revés hemos ido para atrás, desaprendiendo.
¿Qué es lo más bonito que te han dicho en la vida y quién te lo ha dicho?
Mis alumnos, cuando me dicen ‘seño’ me has enseñado a amar la música casi me pongo a llorar. Esto a mí me emociona, el ver que has sido capaz de transmitir tu pasión por la música.
![[Img #71791]](https://murciaeconomia.com/upload/images/06_2020/1164_img-20200617-wa0007.jpg)
¿Cómo te gustaría que te recordaran tus alumnos?
Pues como una persona que amaba el arte. Yo en clase estoy en continuo movimiento, cantando, bailando, no me siento nunca y cuando llego al cole mis compañeros me dicen ahí llega la música andando (jajaja).
Si pudieras volver hacia atrás… ¿cambiarias algo?
La verdad es que no, me gusta mi vida y en el momento en el que estoy en el que he podido aunar todas las artes gracias a la arteterapia.
¿Es difícil tocar el piano?
El piano es el instrumento más fácil de empezar a tocar, pero el más difícil de dominar. Porque es muy armónico, haces diez cosas diferentes con los diez dedos de la mano ¡Imagínate! Yo estoy en un momento de vaciar, he tocado virtuosamente y ahora estoy más minimalista, buscando lo sonoro más que lo complejo, seguro que esto puede ser por la edad (risas).
¿Cocinas?
Muy poco, casi nada. Mi madre dice que como soy muy creativa cuando preparo algo me sale muy bien, abro la nevera y mezclo (jajaja), pero no, no le dedico tiempo.
Hobbies…
Senderismo, cine, ver el mar, y leer, me encanta leer.
¿Te quedarás ya en Murcia?
Sin duda, esto lo tengo claro. Cuando me jubile mi iré a mi casa de Cabo Palos. Murcia me encanta, yo he aprendido a abrazar en Murcia, aquí la gente es muy cercana.
Para terminar, déjanos un mensaje muy tuyo…
El arte es consustancial al ser humano y nos lo han quitado. Ahora lo importante es producir, pero el ser humano sin arte y sin música no se alimenta. Yo no puedo concebir la vida sin música.
Pues así finaliza la entrevista de hoy a una mujer motivadora, entusiasta, comunicativa, expresiva y muy creativa que me ha dejado muchas veces sin palabras, tal vez sea porque “La música no está sólo en las notas, sino en los silencios entre ellas” ¡Muchas gracias Soledad!
Os espero el próximo lunes, gracias mil por leerme.

