
Este lunes arrancan por fin los campamenos de verano. En la Región de Murcia, algunas de estas empresas pese al confinamiento, han estado desde hace meses preparándose con cierta incertidumbre. Algunas han optado finalmente por no abrir como Campotejar Campamentos. Su responsable Adolfo Garrido nos cuenta que este año se han visto obligados a tomar la drástica decisión de no abrir pese a las multiples peticiones al no poder asumir las medidas de seguridad y de control que el Gobierno ha establecido. "Para nosotros es inviable ya que dada la infraestructura del albergue así como la piscina no podemos garantizar la distancia de seguridad" a lo que añade que "para nosotros esto no es un negocio, lo hacemos de forma altruista, el dinero es secundario, lo que buscamos en nuestro albergue es inculcar valores a los niños. Llevamos años colaborando con cientos de grupos pero este año no será posible, es una pena, pero la seguridad es lo primero. Habrá que esperar al año que viene", añade.
Otros centros se han tenido que emplear a fondo y diseñar nuevas actividades de ocio y tiempo libre para los más pequeños a consecuencia del coronavirus. Así nos lo explica también el responsable de actividades de la Finca Caruana, Alfredo Tudela quien nos detalla que este verano el aforo será un 50% menor que en años anteriores. Las escuelas de verano y campamentos infantiles y juveniles abrirán este año con algunas restricciones entre ellas deberán contar con un máximo de 150 participantes.
Asimismo, Tudela señala al respecto que "para nosotros supone un sobrecoste añadido que no vamos a trasladar al cliente, no solo con la inversión que hemos realizado en cartelería, productos y espacios para la higiene". La norma establece que deberán estar divididos en grupos de veinte personas. "Siempre que sea posible se intentará que las actividades se desarrollen sin contacto con los demás grupos. Por eso hemos dado una vuelta de tuerca y hemos tenido que replantear algunos juegos como la yinkana para que sean igual de participativos pero intentando siempre mantener la distancia de seguridad de al menos metro y medio", añade.
Una distancia de seguridad que también se mantienen en el alojamiento. "Si el año pasado, dorrmían cuatro en cada tienda de campaña, este año lo harán dos. La distancia entre ellas será mayor y habrá un mayor control por turnos en el horarios de baño, en grupos más reducidos sin aumentar el número de monitores para poder tener un control exahustivo en caso de contagio".
El centro cuenta con un albergue y espacio para tiendas de campaña. "Ya en febrero nos pusimos a trabajar sabiendo que sería un verano diferente pero que sería verano", explica Tudela quien añade que "después de estar tantos meses encerrados es una oportunidad de poner a los niños y jóvenes a que convivan pero extremando las medidas", detalla.
No obstante, Tudela añade que, "de esta manera, las actividades se han adaptado para ser lúdicas pero también seguras. Para preparar también el retorno a la normalidad de los niños se han preparado nuevas actividades para trabajar buenos hábitos e higiene respetando la distancia física de dos metros y también se han tenido que repensar actividades donde no haya contacto. Es bueno que pierdan el miedo, son los grandes olvidados de este confinamiento y necesitan también volver a la normalidad cuanto antes y que mejor que hacerlo que en plena naturaleza".







