
El próximo domingo 5 de julio a las 15:10 vuelve la Fórmula 1, con el Gran Premio de Austria en el circuito de Spielberg. El campeonato, que ha perdido ya las primeras diez pruebas de la temporada, retomará la actividad con el fin de poder acabar el mayor número de carreras posible y, así, evitar que los equipos pierdan una mayor cantidad de dinero. En este sentido, el objetivo principal de la Fórmula 1 es cumplir con las 15 carreras mínimas establecidas, ya que, este es el número pactado por Liberty Media con las televisiones. Si se corren menos de 15 Grandes Premios, los sponsors tienen derecho a quedarse su dinero e irse.
El coronavirus ha llegado hasta la Fórmula 1, golpeando muy fuerte a algunos equipos, que han pensado incluso dejar la competición por no tener suficiente presupuesto para afrontar las crisis. Una de las principales fuentes de ingresos son los derechos televisivos, que han quedado suspendidos tras la cancelación de los Premios. Otro de los puntos más importantes que sostiene económicamente a las escuderías son los patrocinadores, que han reducido los pagos de sus contratos con los equipos.
El parón de la actividad ha hecho que la mayoría de las escuderías, incluidas las que más fondo económico poseen, hayan tenido que aplicar Expedientes de Regulación Temporal de Empleo. Los primeros en hacerlo fueron los de McLaren, pero esta medida no fue suficiente y realizaron 1.200 despidos. El equipo británico siguió necesitando ayuda y sus accionistas pusieron más de 300 millones de euros, pero afirmaron no ser suficiente.
Debido a la crisis sanitaria extrema que sufrió Italia en su momento, la Scuderia Toro Rosso, actualmente llamada Alpha Tauri, fue de las primeras en bajar la persiana de sus fábricas y aplicar un ERTE. Williams siguió esta misma dinámica y, además de efectuar despidos temporales, acordaron una bajada de sueldo con sus trabajadores. Por si no fuera poco, su principal patrocinador, ‘Rokit’, rompió el contrato que tenía con el equipo.
Pese a que Alfa Romeo aplicó un ERTE a 500 de sus trabajadores, parece ser uno de los equipos que mejor ha llevado la situación, ya que, han anunciado que llegarán al campeonato con varias mejoras en sus coches. Noticia que también han publicado los de Red Bull. Sobre la Scuderia Ferrari se sabe poco en cuanto a su gestión de la crisis, pero parece que no han pasado por grandes dificultades. Aunque ha habido rumores sobre grandes cambios en sus monoplazas, su director Mattia Binotto ha declarado que no realizarán ninguno. Mercedes es otra escudería a la que le ha afectado muy por encima el coronavirus, puesto que ha preparado grandes cambios en sus coches.
Por su parte, Renault ha sido uno de los equipos que más problemas ha tenido para afrontar la crisis económica que ha dejado el coronavirus. Pusieron un ERTE para salvar la situación, pero ni con esas consiguieron desahogarse. Solo gracias a que Liberty Media anunció una bajada en el límite presupuestario, la escudería francesa ha podido continuar en F1.
En cuanto a fuentes de ingresos respecta, la Fórmula 1 vive, principalmente, de los patrocinios. La reducción de carreras hará que los patrocinadores inviertan menos dinero en las escuderías, ya que, los contratos firmados con ellas son para un total de 22 carreras, no para menos. Franz Tost, jefe de la escudería AlphaTauri asegura que: “Los contratos que se han firmado están diseñados de tal manera que perdemos ingresos proporcionalmente a las carreras que no se disputan, porque la cantidad acordada se reduce. Cada Gran Premio que no corremos nos costará entre uno y medio y dos millones”.
Además, los ingresos de los equipos dependen de los premios que otorga la F1 al final de campaña, unos por posición en el campeonato y otros especiales e históricos. Dinero que procede de los patrocinios de la Fórmula 1 y de los derechos televisivos, y que se verá mermado debido a la reducción de carreras. En 2019 las ganancias de Fórmula 1 alcanzaron los 1.000 millones de dólares, entre todas las escuderías de la parrilla. McLaren obtuvo 100 millones de dólares en ingresos, Ferrari 205 millones, Mercedes 177 y Red Bull 152. El 70% de este dinero proviene de la venta de derechos de emisión de las carreras, patrocinios y demás ingresos que tiene el campeonato.
Liberty Media obtuvo unos 246 millones de dólares en 2019. Este año los beneficios han caído hasta los 39 millones y se estima que las pérdidas pueden llegar hasta los 140 millones de dólares, perdiendo más del 80% de los ingresos. Por otro lado, el límite presupuestario pactado hace unas semanas para el año 2021, será de 145 millones de dólares, medida que salvará a muchos equipos. En un principio el acuerdo era de un límite de 175 millones de dólares pero, tras el coronavirus, la mayoría de escuderías apoyó rebajarlo a 145.
Más de 200 días después de que se emitiera la última carrera de Fórmula 1, volveremos a ver correr los monoplazas sobre la pista, aunque sea de una manera atípica y diferente.



