
Bodegas Barahonda es una empresa de Yecla que se dedica a la elaboración de vinos desde el año 1850, cuando Pedro Candela Soriano comenzó a producir y vender localmente pequeñas cantidades de vino. En 1925 Antonio Candela García fundó una pequeña bodega y a lo largo de los añosha ido creciendo.
Cabe destacar que Bodegas Barahonda acoge este nombre en el año 2000 cuando los hermanos Candela toman la empresa. Hasta entonces se llamaba ‘Antonio Candela’ y es la más antigua de Yecla. Actualmente cuenta con 40 trabajadores en plantilla.
La marca Barahonda tiene un restaurante situado en la Avenida de la Cruz Roja en Yecla. El establecimiento reabrió sus puertas el 1 julio y, aunque solo sirven a medio día, de miércoles a sábado tienen un turno especial de noche que ofrece a los clientes la oportunidad de disfrutar de una cena en terraza a los pies de los viñedos.
La empresa ha notado fuertemente el impacto del coronavirus, las ventas de vino han descendido claramente y el restaurante se mantuvo cerrado durante el confinamiento. El dueño de Barahonda, Antonio Candela, afirma que: “La debilidad del sector es evidente. Aunque se hayan incrementado nuestras ventas online, en general, hemos sufrido una fuerte caída”. Además, el cierre del sector hostelero ha influido notablemente en esta bajada de ventas.
Para hacer frente a la crisis del coronavirus, han trabajado en planes de contención, prevención e información con los que mitigar la crisis económica que está dejando el covid-19 y prevenir riesgos laborales. Al ser un sector esencial, las bodegas no han cerrado, pero todos aquellos trabajadores que podían realizar sus actividades de manera telemática, como los departamentos de oficina, han estado teletrabajando y el resto ha acudido de manera presencial, pero siempre cumpliendo con las medidas de seguridad.
En cuanto a promoción turística se refiere, la Región de Murcia ha emprendido la campaña ‘Reencuéntrate’ para dar visibilidad al enoturismo y venderlo como una alternativa segura y no masificada. Antonio Candela asegura que: “Este proyecto puede reactivar poco a poco el turismo y la economía, pero a corto plazo todo va muy lento. Esperamos que en el mes de agosto o septiembre se vaya reactivando”.
Barahonda seguirá ofreciendo sus visitas guiadas por las bodegas y los viñedos, pero con especiales medidas de seguridad e higiene. Si antes los grupos eran reducidos para garantizar una atención personalizada, ahora lo serán más, con un máximo de 10 personas y manteniendo la distancia de seguridad. Además, el uso de la mascarilla es obligatorio y el empleo de gel hidroalcohólico será constante.








