
Demasiados retos, demasiadas incertidumbres para empresas y para trabajadores a los que vamos a tener que hacer frente, una vez que hemos salido en estos hogares, por el momento, podemos ir saliendo de nuestros hogares. Al igual que en otras ocasiones y este país España es un alumno aventajado para hacer frente a las dificultades, la inteligencia e imaginación, la creatividad, la voluntad y la pasión por lo que hacemos serán ingredientes necesarios para nuestra receta del éxito.
En nuestro entorno de ventas, lo que definirá que el post covid-19 estará presidido por la incertidumbre ante segundas oleadas del virus, la recesión económica que es una realidad, el panorama político nacional e internacional, o la propia viabilidad de empresas y/o modelos de negocio.
Si bien es cierto que el análisis de las amenazas a las que se van a enfrentar los profesionales de ventas podría abarcar numerosos ámbitos, se pueden clasificar en tres ejes.
Caída de Ventas
El panorama actual apunta a una disminución de la demanda, ya sea por disminución del consumo medio de los clientes o por la pérdida de estos. Desde luego, no se puede generalizar porque existen sectores con ventas récord es estos días, pero hay que conscientes de que, tarde o temprano, afectará a todos los sectores. La crisis derivada por el COVID-19 viene para quedarse. Desde Inmopolt hemos detectado una alta demanda de clientes interesados en comprar viviendas o lo que nos hace sentirnos muy orgullosos de la fidelizarían de nuestros clientes.
De este modo, a las fórmulas tradicionales o ejes básicos de la función comercial de máxima actividad –orientación comercial bien dirigida y medida, o planes de fidelidad para nuestros clientes según su tipología- se unirán:
• La necesidad de trabajar en la transformación digital del departamento de ventas, que permita a la compañía disponer de herramientas de análisis y relación con sus clientes acorde con la realidad actual.
• Crear una estructura comercial muy flexible y en permanente adaptación a las nuevas realidades y retos que se irán presentado.
• La omnicanalidad como fuente de ventaja competitiva en la relación y experiencia con los clientes y consumidores.
• El cierre de alianzas estratégicas como fórmula para obtener nuevos ingresos, acceder a nuevos canales de comercialización o desarrollar nuevos productos o soluciones. Las compañías deben comprender que ahora es el momento de acometer estas alianzas, sin esperar a momentos de mayor debilidad.
• Internacionalización, abordada no solo como estrategia de búsqueda de nuevos mercados y/o clientes, sino como fuente de esas alianzas que nos permitan crecer, ser más grandes y más resistentes a la nueva situación.
Desde este planteamiento, la dirección comercial deberá identificar, impulsar e implementar oportunidades de crecimiento a través estrategias de venta cruzada en sus clientes actuales, así como establecer un marco sólido en cuanto a las políticas de precios y cobros de la compañía.
Son momentos difíciles que, sin duda, nos van a permitir ser mejores profesionales y personas, y como decíamos al comienzo, estamos obligados a trabajar todos juntos frente a la difícil situación con inteligencia, imaginación, creatividad y pasión, que en términos de ventas se traduce en relaciones y rentabilidades a largo plazo con nuestros clientes.
Este tipo de situaciones generan oportunidades de cooperación entre sectores, competidores y cadena de valor que, en situaciones normales, no se producirían. Es un buen momento para analizar si las empresas de nuestro entorno están sufriendo lo mismo. Juntos existen más posibilidades de adaptarse a un nuevo entorno y salir reforzado de esta situación. Como siempre decimos, saldremos de esta seguro y saldremos mejor si estamos juntos.



