
Los restaurantes y las plataformas digitales de reparto andan "a la gresca" por las dificultades que afrontan los primeros para ganar dinero con el envío de comida a domicilio, una actividad que ya compensa una parte de la pérdida de ingresos pero que es difícil de rentabilizar.
Así lo confirman a representantes del sector hostelero y de las plataformas, que corroboran que existen negociaciones abiertas -empresa por empresa- para intentar llegar a un acuerdo.
El pulso se centra en las tarifas que cobran plataformas como Just Eat, Deliveroo, Glovo o Ubereats, que según diferentes fuentes pueden oscilar entre el 20 y el 35 % del precio pagado por el consumidor.
El problema no es nuevo, pero sí cobra una nueva dimensión con la pandemia de coronavirus, ya que el envío de comida a domicilio ("delivery") ha ganado peso y sigue creciendo, lo que provoca que adquiera en la actualidad una importancia capital en un contexto en el que los restaurantes registran fuertes caídas en el tráfico de clientes "físicos".
Más ventas, pero sin beneficio
"Antes, el 'delivery' te suponía un ingreso adicional, no te restaba clientela ni ventas, así que mucha gente no se preocupaba por el margen. Pero ahora la venta es sustitutiva", detalla el responsable de una cadena organizada de cafeterías, quien apuesta porque muchas empresas acabarán optando por lanzar su propio reparto.
Otras fuentes señalan que son sobre todo los hosteleros independientes los que más viven esta problemática, ya que no tenían tan bien controlado el gasto que supone la entrega a domicilio y cuentan con menos fuerza a la hora de negociar.
De hecho, uno de los fenómenos más llamativos durante la pandemia lo protagonizaron precisamente este tipo de bares y restaurantes, ya que cientos de ellos comenzaron a colaborar con las plataformas durante el estado de alarma, al tener que cerrar sus locales físicos por imperativo legal.
De esta forma, típicos "bares de barrio" se han sumado a la lista de los establecimientos que ofrecen producto -desde tortillas hasta croquetas- por esta vía, un canal que hasta hace no tanto era casi exclusivo de grandes cadenas de comida rápida y que hoy reúne una gran variedad.
"Hay un problema serio", reconoce en declaraciones a Efe el presidente de Hostelería de España, José Luis Yzue, quien considera que hace falta "repensar" el actual sistema y que el cliente participe pagando una parte del coste, ya que para algunos establecimientos esta actividad está resultando "ruinosa".





